O.Lyon-R.Madrid ida de los octavos de la Champions

El Lyon busca una victoria que impulse sus acciones

El Olympique de Lyon es un club peculiar en el entorno europeo. Gracias a la gestión económica y deportiva de su presidente, Jean-Michel Aulas, el Lyon ha conseguido instalarse en la élite, cotiza en bolsa y aboga por el fair play financiero, pero el modelo de Aulas necesita un espaldarazo deportivo este año.

Jugadores del Olympique de Lyon durante un entrenamiento.
Jugadores del Olympique de Lyon durante un entrenamiento.

El Lyon fue fundado como tal en 1950, pero no fue hasta la llegada en 1987 del empresario Jean-Michel Aulas, hoy presidente y dueño del club, cuando el equipo se modernizó y sentó las bases de un modelo económico-empresarial y deportivo que le ha convertido en el club más eficiente y prolífico de Francia en la última década.

La llegada del empresario francés, amigo íntimo desde sus reuniones en el extinto G-14 del presidente del Real Madrid Florentino Pérez, -con quien muchos comparan-, permitió la modernización del club, con una gestión inspirada en el mundo estrictamente empresarial, y llevó al Olympique a cotas deportivas inimaginables.

Dominó la década del 2000 con siete títulos de la liga francesa consecutivos, ha sido un habitual de la Champions los últimos años, dotó al centro de formación de Tola Vologe de todo lo necesario para convertirlo en la cantera con más títulos de Francia en categorías inferiores en los últimos 10 años, e hizo de la compra-venta de jugadores un verdadero arte. Si bien, la situación deportiva este año no pasa por su mejor momento, fuera de puestos de Champions en la Liga y con serias dificultades para mantener ese rigor competitivo que le ha caracterizado las últimas temporadas.

Pero donde más ha destacado el club galo ha sido en su gestión económica. El Olympique de Lyon representa un rara avis de buena gestión financiera en el siempre opaco y complejo mundo del fútbol. El Lyon salió a bolsa en 2007, convirtiéndose en el primer club de fútbol francés en empezar a cotizar, y la marca OL cuenta con 250 productos derivados, y de hecho las actividades distintas del fútbol suponen un tercio de los ingresos. En cuanto a las finanzas derivadas exclusivamente de traspasos, Aulas se ha mostrado como un negociador intratable. Jugadores fichados a muy bajo coste como Essien, Diarra, Abidal o Malouda, han sido vendidos por cuantías elevadísimas, y otros como Benzema, provenientes de la cantera, reportaron unos ingresos excepcionales al club (35 millones de euros costó el joven delantero francés al Real Madrid).

Sin embargo, la situación ha variado bastante en el equipo francés desde la temporada pasada. Pese a cerrar el pasado ejercicio con un beneficio de 5,1 millones, se cortó la inmaculada racha de títulos, y Aulas, aconsejado por su técnico Puel, invirtió este verano más dinero que nunca en fichajes, 74 millones de euros, que no han dado los resultados esperados. Una inversión más que notable en un fútbol comedido en el gasto como el francés (217 millones en la 07-08, 209 el año pasado y 197 en la actual). Además, ha visto esta temporada como sus dos principales patrocinadores -Accor y Renault Trucks- le han abandonado, y la próxima temporada llevará publicidad procedente de una organización caritativa al igual que hiciera el FC Barcelona con Unicef.

En cuanto a su evolución en bolsa, el club dio el salto dentro de una estrategia más amplia de desarrollo del grupo, buscando ingresar unos 100 millones de euros, un dinero que se destinará al OL Land, una especie de complejo de ocio que incluye un estadio con 60.000 plazas, varias instalaciones hoteleras, un parque de oficinas y un centro comercial de 20.000 metros cuadrados que contará con un gran hipermercado. La apertura del mismo está prevista para julio de 2010 y para lograrlo, el club necesitará realizar una inversión de entre 230 y 270 millones de euros. El Lyon, integrado en el índice Bloomberg European Football Club y el DJ Stoxx Football, que cuenta con 25 miembros, cosechó buenos resultados económicos, pero el último ejercicio se cerró con un descenso del 74% debido al mal resultado de la equipo en Liga y el incremento a tres del número de clubes franceses que participan en la Champions, lo que lastró sus ingresos por televisión.

Así, el apartado deportivo, cobra ahora una vital importancia para el club, y especialmente la Champions, gracias a sus jugosos ingresos. La UEFA destina 3,8 millones a los participantes, además de otros 550.000 euros por cada partido que disputen. También hay bonus por ganar (800.000 euros) y por empatar (400.000 para cada equipo). Los octavofinalistas percibirán tres millones cada uno; los ocho cuartofinalistas, 3,3 millones. Los cuatro últimos se embolsarán 4 millones cada uno. El campeón ganará 9 millones, frente a los 5,2 millones del finalista. Así, en concepto de pagos fijos, un club ingresará al menos 7,1 millones, y un máximo de 31,2 millones. Y eso, sin contar con el empujón comercial y de patrocinios o de imagen comercial que supone ganar una Champions.

La distancia entre los clubes más poderosos económicamente y el resto de equipos se hace cada vez mayor tras la liberalización del mercado laboral en el fútbol, los contratos de TV, los mayores estadios y la irrupción de magnates árabes y rusos. El profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Barcelona, José María Gay de Liébana, apunta que "durante la última década los puestos de privilegio corresponden a clubes enmarcados entre los mejor dotados económicamente, quedando muy poco margen de maniobra para el factor sorpresa". El Lyon lo tiene complicado, según el informe "Football Money League" realizado por Deloitte, se encuentra en el puesto 12 entre los clubes más ricos del mundo, con 155.7 millones de euros, lejos de los 365.8 que presenta el Madrid.

De ahí ese interés del empresario Aulas de acogerse al denominado fair play financiero que propugna el presidente de la UEFA, Michel Platini. Con la nueva normativa, a partir de la temporada 2012/2013, los clubes estarán obligados a tener sus cuentas saneadas y sus balances equilibrados si quieren acceder a la Liga de Campeones. Como referencia se tomarán los gastos en sueldos y traspasos, "indicadores de la sostenibilidad de los niveles de deuda", según la UEFA. De aprobarse, la norma supondría toda una revolución en el ámbito europeo. En España, sólo el F. C. Barcelona, el Real Madrid y el Real Valladolid cumplían este requisito pasada temporada. El Manchester United, campeón de la Champions League hace dos años y finalista la pasada edición, también tendría vetado el acceso.