Según 'The New York Times'

Wall Street ayudó a países de la zona euro a enmascarar su deuda

Los productos financieros creados por Wall Street nos solo sirvieron para ayudar a que crecieran las hipotecas subprime en EE UU sino que además permitieron a algunos países europeos, notablemente a Grecia, enmascarar una deuda. Ahora, este pasivo está en el ojo del huracán poniendo a prueba la fortaleza del euro.

Según recoge The New York Times en su edición del domingo, Grecia empezó a usar tácticas preparadas por Goldman Sachs para oscurecer las deudas de sus balances ya en 2001. En noviembre de 2009, un equipo de banqueros de este banco voló hasta Atenas para volver a proponer transacciones con las que hacer frente a la actual crisis del país. La idea era redistribuir parte de la deuda del sistema sanitario para que aflorara en otro momento en el futuro.

Es una táctica que ya funcionó en 2001, poco después de que Grecia fuera aceptada en el euro. Entonces, Goldman diseñó una estrategia mediante la cual el Gobierno pudo permitirse tomar prestado millones sin salirse de los límites establecidos por Bruselas porque calificó la operación como una intermediación de divisas y no un préstamo. Aquello permitió que Grecia cumpliera con las demandas de rebajar su déficit mientras seguía gastando lo que no tenía gracias a un dinero que no constaba como deuda.

Una de las cosas que hizo el gobierno heleno fue hipotecar sus autopistas y aeropuertos y recibió dinero por adelantado de futuras tasas. Adicionalmente recibió dinero por adelantado de sus futuros ingresos mediante la lotería nacional. Aunque en puridad estas actividades son préstamos, en los libros están tratadas como si fueran ventas lo que minimizaba el impacto del pasivo del país. La contabilidad griega se empezaba a parecer ya a la de parte de la banca de Wall Street que ha dejado parte de su pasivo fuera de los libros y tenía entidades paralelas fuera de balance.

En 1996, con una operación de derivados, JP Morgan ayudó a que Italia pudiera cuadrar su presupuesto. A resultas de esta transacción, Roma se comprometió a pagos en el futuro que no fueron calificados como deuda lo que ha llevado a la confusión a reguladores e inversores.

Algunas de estas transacciones, que son perfectamente legales, han sido reveladas en Europa, sobre todo por Der Speigel de Alemania y en Grecia. Incluso se ha llevado el debate sobre ellas al parlamento. George Alogoskoufis, ministro de finanzas tras el cambio del Gobierno después de la entrada en el euro criticó estas tácticas diseñadas por Goldman en 2005 y en 2008, Eurostat, el servicio estadístico de la UE observó que en algunas instancias "se han registrado operaciones de titulizaciones cuyo diseño parece orientado a obtener un resultado contable".