Directivos

Las empresas dan un 'tijeretazo' a las expatriaciones

Se recortan los paquetes de beneficios, los desplazamientos duran menos y se apuesta por el personal local.

Está habiendo muchas repatriaciones. Con la crisis hemos visto cómo las empresas españolas cambiaban sus políticas de movilización de directivos al exterior". Quien así habla es la venezolana Ana Gazarian, presidenta de Employee Mobility Solutions (EMS), una firma de recolocación de recursos humanos con sede en Miami (EE UU), Madrid y otros nueve países.

Sandalio Gómez, profesor del IESE, confirma el cambio de tendencia: "Las empresas están haciendo todo lo posible por reducir los costes. Cada vez más se sustituye a los directivos españoles por personal local, evitando al máximo la expatriación". "Se está reemplazando a los expatriados por la figura del desplazado, con estancias más cortas y que ejercen como formadores", explica Gómez, quien ha dirigido, junto a la consultora Ernst & Young, el informe El proceso de expatriación en empresas multinacionales.

"La reducción de costes viene por varías vías: por el número de expatriados, por nuevas fórmulas y por apurar al máximo al personal de allí", asegura el profesor. Y es que, como explica Gazarian, "el coste del personal local es sensiblemente inferior". "Incluso se ha llegado a decir a los empleados que o se vuelven o les dejan con las condiciones económicas del personal local", agrega.

Si lo primero es la repatriación, la vuelta a casa de los ejecutivos, lo segundo es el recorte en el paquete de beneficios para los nuevos que tienen que trabajar en las filiales en el extranjero. "Se buscan casas más pequeñas, colegios más baratos para los niños o no incluir un Mercedes como coche", cuenta Gazarian.

El perfil del expatriado, según la consultora Ernst & Young, es el de un hombre (72,3% del total) casado (56%), de 31 a 40 años, con hijos y con dominio del inglés. Generalmente trabajan en consultoría o ingeniería y son técnicos, directores generales o responsables financieros.

Gómez explica que entre las fórmulas imaginativas de ahorro se ha cambiado algo el perfil de la persona enviada. "Hay directivos de más de 50 años, que ya han cumplido su función en la compañía y que pueden estar a punto de prejubilarse, a los que se anima a seguir trabajando fuera. Son personas con una gran cultura de la empresa, que pueden ejercer como formadores para el personal local y que normalmente no acarrean grandes cargas de desplazamientos familiares. Me parece que es algo altamente positivo para que continúen trabajando", valora.

Aunque la presidenta de EMS asegura que se está produciendo también el caso contrario, es decir, que a los expatriados se les ofrece el regreso a España mediante prejubilaciones, "incluso a gente que no llega a los 50 años con paquetes de salida muy buenos".

Precisamente, el cómo reintegrar a los expatriados en la empresa matriz es un problema constante, por lo que en muchas ocasiones se acaba pactando la salida. "Eso ocurría antes y ocurre ahora. Siempre hay dificultades, sobre todo para la gente joven, si no se han dejado muy claras las reglas del juego al inicio -asegura Gómez-, y tampoco se sabe la evolución que va a tener la empresa en los años que se está en el extranjero ni si se puede ofertar un puesto similar". De hecho, el 20% cambia de empresa a la vuelta a España, según el informe. Un estudio anterior de la escuela de negocios y de Eres Consulting señalaba que el 23% de los empleados teme que a su regreso no haya un cargo en la sede central acorde a su capacidad profesional.

Europa y América Latina

"En cuanto a los destinos frecuentes de las expatriaciones de la empresa española, ésta ha expatriado hacia la UE-15, tratándolo como mercado doméstico", señalan desde EMS. Tras Europa, explican desde la consultora, Latinoamérica seguirá siendo un receptor habitual de españoles, ya que allí se encuentran algunas de las mayores transnacionales, fundamentalmente en México y Brasil. "A éstos se suma Venezuela, con grandes proyectos energéticos y de transporte en los que la empresa española tendrá y tiene una participación muy importante", aseguran. Tras ellos, para el futuro, se señala a Estados Unidos (sobre todo mientras el euro esté fuerte respecto al dólar), India, China, Oriente Próximo y Argelia.

"También hay que contar con Europa del Este para los próximos años, ya que muchas empresas que estaban en España se están deslocalizando hacia allí", asegura el profesor Gómez.