Suiza reanuda la ratificación del acuerdo fiscal con Francia

Suiza ha accedido a reanudar el proceso de ratificación de intercambio de información fiscal con Francia que había congelado, gracias a las garantías de París de que no utilizará en ese marco la lista con miles de clientes del banco HSBC en la Confederación Helvética.

El Ministerio francés de Economía anunció hoy que el proceso se reanudará en virtud de las "conclusiones rápidas del grupo de trabajo" bilateral, que permiten "una interpretación común" de los anexos de la convención fiscal suscrita el 27 de agosto pasado.

En un comunicado, en el que los titulares franceses de Economía, Christine Lagarde, y del Presupuesto, æpermil;ric Woerth, mostraron su satisfacción por que "el proceso de ratificación va a poder reiniciarse en los dos países", el Ministerio confirmó los detalles del compromiso sobre la lista del HSBC, en la que se presume que hay muchas personas que llevaron su dinero a Suiza para eludir al fisco.

"De acuerdo con las reglas en vigor en Francia, se harán controles fiscales a los contribuyentes franceses que figuren en la lista de HSBC", pero "Francia no utilizará esos datos" para reclamar a Suiza informaciones suplementarias sobre esas personas, precisó.

Además, si otros países solicitan a Francia que les comunique si en las polémicas listas hay contribuyentes suyos, París "informará a las autoridades suizas y transmitirá las informaciones demandadas".

En diciembre, las autoridades suizas amenazaron con suspender la tramitación de la nueva convención de doble imposición firmada en agosto con Francia, como reacción al robo de miles de nombres de HSBC, que fueron vendidos al fisco francés por un antiguo empleado de ese banco en Suiza.

Berna se negaba a que esas informaciones, sustraídas de forma ilícita, pudieran ser utilizadas por Francia u otros países para reclamarle datos adicionales sobre las personas concernidas, amparándose en los acuerdos de cooperación fiscal alcanzados en los últimos meses en el marco de la lucha internacional contra los paraísos fiscales.

El Ministerio francés de Economía recordó hoy que el acuerdo franco-suizo prevé que París podrá pedir informaciones a Berna, siempre que conozca la entidad financiera de la persona que le interesa.

"En el caso excepcional" en que Francia presuma que uno de sus contribuyentes tiene una cuenta no declarada en Suiza pero no sepa en qué entidad, "presentará cualquier elemento en su poder que pueda permitir la identificación del banco", indicó.

La banca privada suiza se ha mostrado reticente a la entrega automática a las autoridades fiscales de otros países de las informaciones que soliciten y prefiere ser ella misma la que descuente a todos sus clientes extranjeros un impuesto que luego se abonaría al Estado de residencia, sin revelar la identidad de la persona.