Anunció que reparará 437.700 vehículos

Honda amplía la catarsis automovilística japonesa

La compañía se une a Toyota y tendrá que revisar otros 437.000 vehículos

Honda ha sentido la catástrofe de Japón en sus resultados
Honda ha sentido la catástrofe de Japón en sus resultados

Japón está de revisión automovilística. Honda, el segundo mayor fabricante del país, anunció ayer que reparará otros 437.700 vehículos producidos en 2001 y 2002 por problemas de funcionamiento en los airbags. Esta llamada masiva se une a la llevada a cabo hace 16 meses sobre coches fabricados en los mismos dos años, lo que eleva la cifra en algo menos de año y medio a 877.700 vehículos.

Esta nueva revisión difícilmente podría haberse producido en un momento más inoportuno. La otrora intocable Toyota ha provocado un escándalo mundial tras verse obligada a revisar a más de ocho millones de vehículos en todo el mundo (106.000 en España) por un problema en el pedal del acelerador, y otros 437.000 más por deficiencias en el software de frenado de algunos de sus modelos híbridos, entre ellos el Prius. La industria nipona del motor, sinónimo desde hace décadas de innovación y calidad, está en pleno proceso de catarsis.

Fuentes de la compañía en España aseguraron ayer que esta llamada a talleres no afectará a ningún modelo comercializado por Honda en España ni en Europa. En el caso de esta compañía el problema radica en el sistema de inflado de los airbag y puede provocar que el colchón neumático del lado del conductor se active con excesiva presión, hasta el punto de que se puede romper.

Fuentes de la empresa en España descartaron que haya llamadas ni en España ni en Europa

Antes que Toyota y Honda, en 2004, otra firma nipona, Mitsubishi, tuvo problemas con su marca de camiones Fuso, que amenazó con llevar a la ruina al grupo. Fuso ocultó defectos de fabricación que provocaron la muerte a dos personas y que condujeron a la revisión de unos 600.000 camiones.

La situación de Toyota, y ahora de Honda, ha llevado incluso al primer ministro nipón, Yukio Hatoyama, a pedir que se centre en "la seguridad de los usuarios en Japón y en todo el mundo". Cambio de objetivo en unas empresas que han recibido críticas tanto por la búsqueda de crecimiento en todos los mercados como por su falta de agilidad y contundencia ante los problemas.

Los defectos se han cebado en los últimos años con Japón, pero rara es la compañía que no los haya sufrido en un momento dado por los motivos más diversos. En enero, Honda reparó 646.000 modelos Fit/Jazz y City por un fallo en el cierre de la ventanilla. A finales de 2009, Fiat tuvo que revisar 500.000 automóviles por defectos en la columna de dirección. En octubre pasado, Ford completó una serie de actuaciones sobre 14 millones de coches por una desactivación espontánea en el control de crucero, el dispositivo que permite fijar la velocidad del vehículo.

Facua aseguró a finales de agosto que Mitsubishi revisó unidades del 4X4 Montero por defectos en las tuercas de fijación de los árboles de transmisión delantero y trasero y en el palier delantero derecho. La organización no especificó cifras. General Motors, por su parte, tuvo que intervenir en agosto de 2008 857.735 unidades por posibles cortocircuitos el limpiaparabrisas. Los fallos, incluso, pueden afectar a los fabricantes de componentes. A principios de la década, se produjo un gran escándalo en EE UU a causa de unos neumáticos fabricados por la japonesa Bridgestone y montados en el todoterreno Ford Explorer, entre otros, que probablemente provocaron accidentes mortales y que motivaron la retirada de 14,4 millones de artículos, infinidad de juicios con distintos resultados y el fin de la relación empresarial entre Ford y Bridgestone. Cuatro años antes, Ford había revisado ocho millones de unidades por fallos en el encendido, que podrían causar incendios.

La cifra

878.000 vehículos ha tenido que revisar la compañía japonesa Honda en el mundo en 16 meses por fallos en el airbag.

El Juke, el 'hermano pequeño' del Qashqai

El fabricante japonés Nissan anunció ayer que la implantación europea del hermano pequeño del Qashqai, el Juke, ha costado 60 millones de euros y se fabricará en las plantas de la compañía en Sunderland (Reino Unido) y Oppama (Japón), informa Europa Press.

La multinacional nipona iniciará la comercialización de este crossover (un turismo con una carrocería de todoterreno) en el mercado español a partir del próximo mes de octubre, con el fin de que sirva para revitalizar el segmento de los todoterrenos en España, que ha sido uno de los más afectados por la crisis económica. La firma explicó que prevé que este modelo tenga un gran impacto en el mercado español, donde prevé que este modelo atraiga a un 80% de clientes nuevos para Nissan. "La llegada del Juke refuerza la posición de Nissan en España como una marca desafiante y pionera de los crossovers, tras el enorme éxito del Qashqai desde que se lanzó al mercado hace tres años".