La city

El coste de la calderilla

El dinero tiene un precio. O para ser más precisos, todos los medios de pago conllevan algún coste. La Comisión Europea y el Banco Central Europeo están inmersos en una cruzada para reemplazar el efectivo por los pagos electrónicos. Y la verdad sea dicha, se han logrado avances. Los desembolsos electrónicos crecieron un 160% entre 2000 y 2008, según la consultora británica Retail Banking Research (RBR). Ya suman 87.000 millones de transacciones. Aun así, el efectivo todavía es el dueño indiscutible de la calle: abarca el 78% de los 388.000 millones de pagos minoristas del continente. Billetes y monedas están subvencionados por los Estados. RBR estima que su emisión, manejo, custodia y reciclaje cuestan 84.000 millones de euros. Es decir, 130 euros por ciudadano.