Corbacho prevé pactar las cuestiones básicas de la reforma laboral en "dos o tres meses"

El Ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha augurado que las cuestiones básicas de la reforma laboral propuesta ayer por el Gobierno podrán estar pactadas en "dos o tres meses" con la patronal y los sindicatos. Ha añadido que el Gobierno empezará a trabajar la próxima semana con sindicatos y empresarios el documento. Además, ha reconocido que "no se ha explicado bien" la propuestas sobre la reforma de las pensiones.

El ministro ha hecho estos comentarios en un coloquio antes unos 200 militantes y simpatizantes, organizado por el PSC un día después de la reunión del presidente del Gobierno y del titular de Trabajo con los secretarios generales de CCOO y de UGT, y los presidentes de las patronales CEOE y CEPYME.

"A partir de esta semana comenzaremos a trabajar. Lo haremos con intensidad", ha dicho el titular de Trabajo, quien ha dejado claro que se comunicarán los "avances", pero que el ministerio estará "más pendiente" de la negociación que de los anuncios.

Corbacho ha destacado la "predisposición" al diálogo y el "espíritu positivo" exhibido ayer por los agentes sociales pese a las diferencias que mantienen en muchos aspectos, y ha añadido que la ciudadanía demanda esa voluntad y no "peleas".

Corbacho no ha revelado más detalles de la propuesta que ayer expuso el Gobierno español, pero ha ratificado su "compromiso" para "facilitar la contratación" de los jóvenes y ha confiado en que la negociación no esté presidida por el "dogmatismo".

Reproches a Almunia

Por otra parte, el ministro ha reprochado al comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, su comentario acerca de que la economía española comparte problemas estructurales con países como Grecia.

Corbacho ha opinado que sus declaraciones no han contribuido "al sosiego y a la paz", y ha dado a entender que, pese a su actual responsabilidad, Almunia "no debería olvidar su compromiso" con su partido. "Le tengo aprecio, pero desde el punto de vista de oportunidad política, sus declaraciones no son las más oportunas", ha apostillado el titular de la cartera de Trabajo.

En este contexto, ha lamentado la veracidad que se otorga a algunos informes económicos que afectan a España, y ha añadido: "Los informes parecen no sé si el Viejo o el Nuevo Testamento. Parecen palabra de Dios". Con estos argumentos, ha alertado de que tras estos informes hay "intereses", y ha puesto de manifiesto la contradicción que supone que esta semana se dieran a conocer los beneficios de un importante banco español, mientras la bolsa española bajaba casi el 6%.

Pensiones: "Seguramente no nos hemos explicado bien"

Corbacho pidió "menos ruido y más debate, menos críticas y más propuestas" para garantizar el futuro del sistema de pensiones, que calificó de una de las prioridades de los socialistas para fomentar la igualdad social.

Recordó que el Gobierno ya explicó en 2008 que el sistema de pensiones podrá soportarse hasta 2030 -incluyendo el Fondo de Reserva-, pero si se quiere alargar más allá de esa fecha, hacen falta reformas.

"El Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer -proponiendo alargar la edad de jubilación-, pero no es una ley, es una propuesta de debate, una propuesta para llevar al Pacto de Toledo, con la voluntad de buscar acuerdos lo más amplios posibles, porque hablamos de 2030 y 2040, y hasta entonces pasarán muchos gobiernos", aseveró.

"Seguramente no lo hemos explicado bien", reconoció, aunque sí dijo que el periodo de cálculo se deberá debatir en el Pacto de Toledo, como el resto de aspectos relacionados con el sistema de pensiones.

"No se arregla con una reforma"

De todas formas, destacó que "esta crisis no se arreglará con una sola reforma", y habló de tres objetivos: "que la población recupere la confianza -consumiendo más, aunque no el consumo "desaforado" de antes de la crisis-, que se recupere el crédito y que se adapte el mercado laboral a la nueva realidad".