Reconversión de la navegación aérea

AENA delega en Aviación Civil la salida a la guerra del control aéreo

Tras la ruptura de las negociaciones del convenio de los controladores, el presidente de AENA dijo ayer que sólo le queda advertir a Aviación Civil del riesgo que supone este conflicto, a fin de que adopte las medidas oportunas. El sindicato de controladores dijo que la ruptura es "unilateral" y el conflicto "inventado", y afirmó que el colectivo no irá a la huelga en Semana Santa.

El sindicato USCA y AENA escenificaron ayer la ruptura de las negociaciones del convenio colectivo de los controladores en dos ruedas de prensa multitudinarias. El desencuentro se consumó la tarde del martes y la partes se acusaron mutuamente de ser las responsables de un bloqueo que es interpretado por el sufrido usuario de los aeropuertos españoles como un síntoma inequívoco de que puede volver a tener problemas en los vuelos que haya elegido para sus vacaciones de Semanas Santa.

En su comparecencia ante los medios, el presidente de AENA, Juan Lema, señaló que el bloqueo del convenio y las amenazas de conflictividad anunciadas por un grupo de controladores no le dejan otra salida que poner en conocimiento de los responsables de la Dirección General de Aviación Civil de la situación creada. AENA cree que debe ser este órgano dependiente del Ministerio de Fomento el competente en tomar las decisiones oportunas para garantizar el funcionamiento normal de los servicios aéreos a partir de abril, fecha en que caduca el acuerdo laboral sobre la prolongación de jornada de los controladores.

Lema no quiso entrar a valorar si la decisión que tomará Aviación Civil será la de instar la articulación de un arbitraje para que una personalidad independiente dicte un laudo obligatorio para las partes, tal como había desvelado la pasada semana el Ministro de Fomento, José Blanco.

Lema explicó que los controladores han estado llevando a cabo una estrategia "que ya conocemos de otras ocasiones" de prolongar las negociaciones para llegar al 31 de marzo, fecha final de la validez del convenio e "imponer sus condiciones, que son inaceptables".

Por su parte, en la otra rueda de prensa, Juan María García Gil, presidente de USCA , aseguró que los controladores no tomarán ningún tipo de medida de fuerza en los próximos meses, como la huelga, y dijo que la negociación colectiva es la única vía para resolver el conflicto.

El dirigente sindical denunció que el Ministerio de Fomento y el Gobierno están utilizando el conflicto con los controladores como cortina de humano para esconder otros problemas como el paro o el retraso de la edad de jubilación. En su opinión, el conflicto entorno a las negociaciones del convenio colectivo de los controladores que denuncia AENA "es inventado".

Los controladores culpan a AENA de la situación en que se encuentra la ruptura de las negociaciones, y de haber sido este organismo el que ha actuado de forma ilegal durante los últimos cinco años al pagarles sin contar con la autorización de la Comisión de Retribuciones.

El ministro de Fomento, José Blanco, por su parte, hizo ayer un llamamiento a la Dirección General de Aviación Civil para que proponga las "medidas" que considere necesarias para "garantizar de derecho de los ciudadanos a volar con total tranquilidad" durante Semana Santa después de la ruptura de las negociaciones con los controladores aéreos.

En declaraciones a los periodistas antes de intervenir en un almuerzo coloquio, Blanco indicó que tratará de "garantizar el funcionamiento de los aeropuertos" en Semana Santa y expresó su confianza en que "todo el mundo actúe conforme a la ley para no causar perjuicios a los ciudadanos y al turismo".

Sobre la ruptura de las negociaciones entre Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) y el sindicato USCA, el titular de Fomento señaló que "no se puede marear la perdiz después de 60 reuniones para llegar a un acuerdo" y apuntó que "ahora Aviación Civil tendrá que analizar las consecuencias de esta decisión y proponer medidas para garantizar el derecho de los ciudadanos para que puedan volar con total tranquilidad".

El presidente de la Asociación Española de Compañías Aéreas (AECA), Felipe Navío, también opinó sobre la situación creada. Apeló a la "responsabilidad" de los controladores aéreos para mantener las negociaciones con AENA, dado que "aún hay capacidad para seguir negociando". Navío solicitó que, "vista la coyuntura económica y turística adversa" que sufre España, el colectivo continúe negociando para alcanzar un acuerdo, puesto que "quedan dos meses" hasta el vencimiento del actual pacto laboral.

Además, el responsable de AECA pidió a los controladores que "no usen a los pasajeros como rehenes en la negociación", y recordó la necesidad de reducir costes para poder mejorar las tasas de navegación aérea, un "ajuste por la crisis" que también han tenido que realizar las aerolíneas.

La Asociación Española de Usuarios, Empresarios y Profesionales del Transporte Aéreo (Asetra), por su parte, dijo que el ministro de Fomento, José Blanco, tiene una "responsabilidad directa" en el conflicto entre AENA y los controladores por no abordar la liberalización de la formación de dicho colectivo.

El presidente de la asociación, Ignacio Rubio, reconoció que resulta "imposible" negociar con el sindicato mayoritario de controladores, dado que "controlan la formación, selección y contratación" de todo el colectivo, situación que "el Gobierno no tiene ningún interés en romper".

La portavoz de Turismo del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, María Salom, pidió al Gobierno "responsabilidad y liderazgo" para buscar una solución al conflicto entre AENA y los controladores aéreos que puede afectar al tráfico aéreo de cara a la Semana Santa.

El Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (Spica), que amenazó con huelgas en Semana Santa, dijo ayer que apoya la postura que mantiene la central mayoritaria USCA.