Ligero repunte de la actividad

Los híper agudizan la guerra de precios para alentar el consumo

Los hipermercados van a agudizar la guerra de precios durante los próximos meses. Reconocen que es la única vía para atraer clientes, pese a percibir un ligero repunte de la actividad comercial tanto en Navidad como en rebajas. Aseguran, no obstante, que los recortes de gastos realizados en el último año les resta margen de maniobra para prolongar indefinidamente los descuentos.

Los híper agudizan la guerra de precios para alentar el consumo
Los híper agudizan la guerra de precios para alentar el consumo

La distribución ha puesto toda la carne en el asador para que la última campaña de Navidad y las rebajas de invierno sean un cambio de tendencia que permita recuperar el terrero perdido. Un objetivo que, al menos por el momento, se está cumpliendo en parte.

Las grandes superficies han empezado a notar un repunte en la actividad comercial y hasta cierta alegría que parecía extinguida. Un ligero optimismo basado, en gran medida, en unos descuentos impensables en años anteriores. "Esperamos que esta tendencia se consolide a lo largo de 2010", aseguran desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) que agrupa a cadenas como El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo o Fnac.

Pero no hay que lanzar las campañas al vuelo. Los distribuidores reconocen que para llevar clientes a sus tiendas la única variable efectiva es el precio. Si se cumplen sus previsiones, la importancia que conceden los consumidores al precio seguirá siendo la clave aún cuando cambie la tendencia del consumo. Es decir, la guerra de precios ha llegado para quedarse. "Es un juego de oferta y demanda", apuntan desde Anged. "Si la demanda nos pide precios más bajos, la oferta tiene que responder a ello, tenemos que atender las demandas del consumidor", recalcan.

De hecho, todas las grandes cadenas asumen que seguirán llevando a cabo la misma estrategia comercial que en 2009. Por ejemplo, las dos grandes enseñas francesas, Carrefour y Alcampo, aseguran que su principal premisa es tener los precios más bajos que la competencia. Actualmente, Mercadona, Carrefour y Alcampo son las cadenas más baratas, según el Observatorio de Precios del Ministerio de Industria.

También las empresas españolas siguen ese camino. Eroski prefiere hablar de "política comercial permanente de ahorro". "En 2010, los clientes todavía van a necesitar que les ayudemos a llegar a fin de mes", apuntan desde el grupo vasco. Según sus cálculos, esta estrategia ha permitido a sus clientes ahorrar cerca de 30 millones de euros. Un volumen de gasto que no ha ido a parar a las cuentas de Eroski.

Mientras, El Corte Inglés aseguraba hace meses su intención de "dar respuestas ágiles e inteligentes y practicar políticas innovadoras" ante la debilidad del consumo.

Con todo, la presión sobre el precio no puede ser permanente. Las empresas reconocen que el esfuerzo realizado en 2009 para adelgazar costes ha sido muy fuerte y que "apurar aún más los gastos va a ser muy difícil". Todas han tenido que hacer recortes en logística, transportes, envases, etc. Y también en el empleo, donde a pesar de mantener las plantillas fijas han frenado en seco la contratación de trabajadores temporales.

"En 2009 la distribución ha dado un ejemplo en la lucha por ser cada vez más eficiente para trasladar esas mejorar al consumidor y responder ha un cambio dramático en la forma de consumir", asegura Ignacio García Magarzo director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas). Así, si sigue la atonía en el consumo, seguirán los descuentos.

Las cadenas dan continuidad a sus inversiones

La evolución de este ejercicio es una incógnita. Aunque las grandes superficies perciban una ligera recuperación de la actividad comercial, también es cierto que esperan la llegada de la primavera para ver si se trata de un espejismo o si la recuperación se materializa.

Sin embargo, reconocen que independientemente de cómo evolucione el consumo no pueden echar el freno a sus inversiones.

Ninguna de las grandes cadenas va a cambiar sus planes de expansión a pesar de que sus balances puedan resentirse.

Por ejemplo, Carrefour apunta que sus planes de apertura son prácticamente similares a los del ejercicio anterior. Durante los primeros meses del año, la cadena gala tiene previsto abrir un hipermercado en Valencia y dos supermercados de proximidad Carrefour Express en Málaga y Madrid. Además, prevé cuatro nuevos súper urbanos (Carrefour City): dos en Barcelona, uno en Madrid y otro en Segovia.

Su compatriota Alcampo apunta que la crisis tampoco ha cambiado sus objetivos de expansión y que planea abrir durante el segundo semestre del año un hipermercado en Jerez de la Frontera (Cádiz).

Por su parte, El Corte Inglés tiene previsto abrir este año un nuevo centro comercial en El Egido (Almería). Además, el grupo presidido por Isidoro Álvarez estima que a finales de año habrán concluido las obras de ampliación del centro de La Castellana en Madrid, en los terrenos del antiguo edificio Windsor.

Mientras, el grupo vasco Eroski sigue centrado en la búsqueda de compradores para una parte de su red de establecimientos donde permanecería en régimen de alquiler. Su intención es reducir la deuda de 2.500 millones que arrastra tras la compra de Caprabo.

El futuro de la marca blanca

Si alguien ha vencido en esta crisis es la marca blanca. Las enseñas del distribuidor han ganado un terrero que, probablemente, no volverán a perder. Sin embargo, los distribuidores y especialmente las grandes superficies aseguran que la presencia de las marcas blancas en sus establecimientos es muy limitada. Aseguran que en ningún caso llegan a superar el 30% de la oferta comercial y que la media del sector suele situarse en torno al 25%.