Según el Banco de España

Malo de Molina: El Gobierno se enfrenta a la coyuntura "más complicada" desde 1959

El director del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, ha abogado hoy por reformas "estructurales" en la economía española para salir de la crisis que incluyan al mercado laboral. Afirma que el Gobierno se enfrenta a la coyuntura "más complicada" desde 1959.

A su juicio, el Gobierno se enfrenta a la coyuntura "más complicada" desde que se aplicó en 1959 el Plan de Estabilización, lo que requiere adoptar medidas "ambiciosas" para corregir los desequilibrios que ya arrastraba la economía española antes de que comenzaran a notarse los efectos de la recesión.

En relación con el mercado laboral, Malo de Molina ha abogado por "innovar" con nuevas fórmulas de contratación que superen la dualidad entre empleo fijo y temporal y que permitan mantener los derechos adquiridos por los trabajadores en activo que cuentan con un contrato indefinido.

No obstante, ha recordado que la reducción de 45 a 33 días de la indemnización por despido en determinadas circunstancias ya se puso en marcha, "los sindicatos la aceptaron y no ha funcionado".

Asimismo, ha considerado necesario revisar la rigidez de la negociación colectiva dado que "no es razonable" que en un periodo de crisis se produzca un ajuste de precios en todos los ámbitos y que los costes laborales sigan creciendo a un ritmo del 4,1% anual.

Como tercer aspecto a reformar en el mercado laboral, el director del Banco de España ha mencionado la necesidad de mejorar la intermediación de forma que se potencie, "no tanto la protección al parado, como la empleabilidad de todas las personas".

Malo de Molina ha hecho estas afirmaciones durante la conferencia que hoy ha impartido en la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo titulada "La economía española en la salida de la crisis", dentro del ciclo de "Economía y Empresa 2009-2010".

En su opinión, la economía española ya ha superado otras crisis "y siempre lo ha hecho aplicando reformas estructurales" que, en este caso, deben incluir la liberalización de mercados para impedir que los precios vuelvan a ir al alza cuando se supere la recesión.

La corrección de desequilibrios como el excesivo crecimiento del sector de la construcción, que llevó a que el peso de la inversión residencial en el PIB se duplicara entre 1994 y 2007, o el saneamiento del balance del sector privado por su elevado endeudamiento determinarán, según Malo de Molina, que la recuperación en España sea más lenta que en los países de su entorno.

El recurso a los instrumentos de política monetaria está "al límite", según el director de Estudios del Banco de España, y la política fiscal "expansiva" aplicada desde que comenzó la crisis "no tiene más margen" tras haberse incrementado el déficit público en dos años en casi un 11 por ciento.

"Con el nivel de crecimiento actual no se puede financiar de forma estable el nivel de gasto público", ha advertido antes de reclamar un "ajuste" en esta materia para evitar que esta situación lastre la credibilidad de la economía española en los mercados internacionales y condicione su futura recuperación.

En cuanto al sector financiero, Malo de Molina ha señalado que los problemas en España "están acotados" y debe resolver ahora su "sobredimensionamiento" y poner en marcha una reestructuración que garantice la fluidez del crédito cuando se supere la crisis.

En este sentido, ha considerado "secundaria" la posible politización de algunas decisiones adoptadas a la hora de impulsar la fusión entre cajas de ahorros, dado que la última palabra corresponderá al Banco de España "y sólo aprobará los procesos que sean viables".