Las críticas europeas al Explorer reabren la guerra del navegador

Microsoft vuelve a enfrentarse a momentos difíciles en Europa. El pasado fin de semana, la Federal Office for Information Security de Alemania y la agencia oficial de seguridad Certa de Francia lanzaron sendas recomendaciones a los usuarios de internet de sus respectivos países para que usaran navegadores alternativos al Internet Explorer de Microsoft, al menos hasta que corrigiesen los problemas de seguridad. Los consejos venían poco después de que el gigante del software admitiese que los hackers habían aprovechado la vulnerabilidad de su navegador en los ataques lanzados en los últimos días contra Google y otras 20 compañías, así como contra varios activistas pro derechos humanos en China.
Las duras recomendaciones de Francia y Alemania, calificadas en el sector de poco habituales, parecen haber tenido ya impacto en el mercado de los navegadores. La compañía noruega Opera Software, uno de los rivales de Microsoft en este segmento, aseguró que durante el fin de semana el número de descargas de su navegador se duplicó en el mercado alemán hasta superar las 18.000.
De momento, las tensiones parecen haber quedado restringidas a Francia y Alemania. Ayer, Reino Unido descartó tomar alguna iniciativa similar. Tampoco se ha sumado hasta ahora ningún otro país del Viejo Continente.
Frente a la posición germana y gala, Microsoft aseguró ayer que las autoridades de ambos países han exagerado las medidas a tomar y señaló que los ciberataques han sido contra individuos específicos y en ningún caso han constituido un ataque en masa contra los usuarios. "Que nosotros sepamos no ha habido ataques en Alemania", dijo un portavoz de Microsoft a Bloomberg. La empresa mantiene que su software es seguro advirtiendo que los ciberataques sufridos por las corporaciones fueron muy limitados y sólo tuvieron impacto en usuarios de Explorer 6. En su blog corporativo, Microsoft señala que no ha percibido ningún ataque con el Explorer 7 si bien insistió en recomendar a los usuarios que usen Explorer 8, la última versión. La firma dijo que hará una actualización de su software de seguridad una vez que concluya todas las pruebas.
La postura alemana y francesa podría complicar aún más el mercado de navegadores para Microsoft dado que la competencia es cada vez mayor. Según los datos de la medidora de audiencia Net Applications, la compañía no dejó de perder cuota de mercado a lo largo de 2009. Así, por ejemplo, Explorer pasó de una cuota global del 69,23% en febrero al 62,69% en diciembre. Por el contrario, Firefox pasó en ese mismo periodo del 22,58% al 24,61%, el Safari de Apple avanzó del 3,47% al 4,46%, el Chrome de Google creció del 1,54% al 4,63%, mientras que Opera aumentó del 2,19% al 2,40%. Es decir, todos sus rivales ganaron terreno a costa de Microsoft.