Tiene problemas para atraer clientes

Telefónica cambia de tendencia y pincha en captación en móvil y ADSL

Telefónica terminará el año 2009 como lo empezó: con problemas para atraer a sus filas a los clientes de móvil y banda ancha. El ex monopolio logró recuperarse en primavera y verano de forma espectacular de un muy mal arranque de ejercicio, pero la llegada del otoño ha roto esa tendencia. En noviembre, Telefónica captó sólo el 12% de las altas de banda ancha y perdió cuota en móvil.

La competencia en el mercado de telecomunicaciones sigue en horas altas. El volumen de clientes que cambió de operador de telefonía fija marcó un récord histórico en noviembre, con 138.541 números que abandonaron su compañía y ficharon por otra. En móvil, el dato es el segundo mejor del año, con 402.713 cambios de operador. Pero no siempre ganan los mismos.

En la primera parte del año, Vodafone, en móvil, y Jazztel, en banda ancha, fueron los preferidos de los consumidores. Telefónica vivió sus momentos más bajos en marzo, pero a partir de ahí comenzó a remontar. En los meses del verano, el ex monopolio firmó una recuperación prodigiosa. Entre junio y agosto, Telefónica se llevó el 55% de las altas que se registraron en telefonía celular. Dos de cada tres clientes que se apuntaron a la banda ancha lo hicieron con ella.

Ahora parece que se cierra el círculo. La tendencia se rompe y el final del año se asemeja a su arranque. En banda ancha, septiembre no fue un mal mes para Telefónica, pero octubre y noviembre dan fe de que la recuperación ha terminado. Lo certifican los datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). El ex monopolio captó el 28,4% de las altas de banda ancha entre septiembre y noviembre. Esta cifra es muy inferior a su cuota de mercado, del 55,28%, lo que significa que está perdiendo posiciones. Pero lo importante es la línea descendente. Telefónica logró en septiembre el 56,4% de las altas, bajó hasta el 21,8% en octubre y ha descendido hasta el 12,2% en noviembre, según el informe de la CMT publicado ayer.

TELEFÓNICA 7,50 2,53%

Caída en móvil

En telefonía móvil la situación es muy parecida. Telefónica ha pasado de captar más de la mitad de las altas a sumar sólo el 24,9% entre septiembre, octubre y noviembre. Al igual que en banda ancha, la tendencia ha ido a la baja, con menor captación a medida que avanza el tiempo. Eso ha dado lugar a que la cuota de mercado de Telefónica en móvil se haya reducido por segundo mes consecutivo, hasta el 43,7% de noviembre.

Con Telefónica en un momento delicado, los ganadores han sido sus rivales, aunque no todos. En banda ancha, los operadores de cable siguen con captaciones limitadas, así que son Jazztel, Vodafone y Orange las que vencen. Entre las tres, han logrado convencer al 54% de los clientes que se han apuntado a la banda ancha entre septiembre y noviembre.

En móvil, el juego está más repartido. Vodafone sigue marcando una pérdida neta de abonados, por la limpieza de clientes de prepago que realizó en septiembre para ajustarse a los criterios de medición de la CMT. Mientras la media de tres meses incluya septiembre, su tasa será negativa por mucho que en octubre y noviembre haya remontado. Orange, en cambio, ha conseguido más abonados de los que le corresponden por cuota, pero los que realmente han disparado su captación son Yoigo y los operadores móviles virtuales.

La buena noticia para todo el sector es que la tasa de crecimiento de la banda ancha y del móvil sigue al alza. Tras unos meses de contención, en noviembre se apuntaron 81.314 nuevos clientes a la banda ancha, lo que supone el mayor crecimiento en un año. En móvil las altas suman 153.477. No es un récord, pero es una cifra elevada.

Brote verde

El informe mensual de la CMT incluye un dato que puede marcar el inicio de la recuperación en el mercado de las telecomunicaciones. Puede que la banda ancha y y el móvil hayan vivido un buen mes de noviembre, pero el cambio más radical se ha producido en telefonía fija. El número de líneas fijas volvió a crecer. Son sólo 7.839 conexiones más, pero supone el primer signo positivo en este campo desde junio de 2008. Desde entonces se han dado de baja cerca de 435.000 líneas de telefonía fija, sobre todo por la destrucción entre las empresas. Ahora, gracias al tirón de los usuarios residenciales, la cifra vuelve a subir.