Foro Cinco Días

Fomento confía a AENA, Renfe y Adif una revolución del modelo aéreo y ferroviario

Blanco aboga por mantener la gestión en red de los aeropuertos y limitará por ley al 30% la entrada de socios privados.

Fomento confía a AENA, Renfe y Adif una revolución del modelo aéreo y ferroviario
Fomento confía a AENA, Renfe y Adif una revolución del modelo aéreo y ferroviario

El ministro de Fomento, José Blanco, no dejó ayer lugar a dudas sobre el giro que pretende dar al modelo de gestión aeroportuaria, o el impulso que precisa el ferrocarril para atraer al transporte de mercancías y alcanzar una dimensión internacional. Una revolución pendiente en la que necesita el apoyo del sector privado, pero en la que entrega los mandos a las entidades públicas AENA, Renfe y Adif.

Su comparecencia de ayer en el Foro CincoDías, patrocinado por Accenture y Banco Sabadell, y ante lo más granado del sector constructor, del transporte y de la banca, se zanjó con el cierre de distintos frentes abiertos como es el de la participación privada en el gestor aeroportuario o el papel de Renfe y el Adif en los retos de completar la red de alta velocidad y sacar la actividad del transporte de mercancías por ferrocarril de su actual esclerosis. "En el mercado hay empresas que operan aeropuertos, como AENA. Un país con fuerte dependencia del turismo, como el nuestro, no puede perder el sentido de gestión en red. Seremos responsables en la participación que se abre al capital privado y la limitaremos por ley al 30%", defendió.

En su apuesta por convertir a las tres empresas públicas en la punta de lanza de la revolución del transporte, Blanco aseguró que AENA, Renfe y Adif deben protagonizar el proceso de internacionalización de la actividad y de los sectores ferroviarios y aeroportuarios nacionales. El ministro recordó que AENA gestiona ya 27 aeropuertos en ocho países y que, por ello, merece liderar la expansión exterior.

En relación con la proyección internacional de Renfe y Adif, afirmó que es una prioridad poner en marcha de manera inmediata el corredor Mediterráneo que une las comunidades ribereñas españolas con los principales centros de conexión en el centro de Europa. En este apartado es vital el enclave de distribución de tráfico ferroviario intermodal e internacional de La Sagrera, en Barcelona , donde Fomento invertirá 3.000 millones. De Renfe espera también que logre una presencia en el tráfico de pasajeros intereuropeo.

Durante los últimos meses se han repetido los contactos entre Fomento y la industria aeroportuaria con el fin de revisar los planes de privatización de AENA diseñados por la anterior ministra, Magdalena Álvarez, y dejar sentado un nuevo esquema de gestión. Analizadas las distintas propuestas, Fomento apenas se ha movido de sus primeros planteamientos y ha rechazado concesionar los principales aeródromos.

Una vez elegido un modelo en el que el Gobierno mantiene el control, el titular de Fomento se comprometió ayer a plasmarlo en la Ley de Modernización del Sistema Aeroportuario a lo largo del primer semestre. Un vuelco en la estructura de AENA con el que se persigue "la mejora de su eficiencia y ganar competitividad", además de un reparto de poder entre Administración central y territoriales en los aeropuertos.

Sin embargo, el ministro marcó los tiempos para esta evolución de AENA y sugirió, en clara alusión a Cataluña, que el debate político no ocupa el primer plano en este momento: "No es mi prioridad establecer el papel que jugarán comunidades autónomas y cámaras de comercio".

Blanco presentó el guión para el periodo de la presidencia española de la Unión Europea en el transporte, señalando como primer objetivo desarrollar la eficiencia en las conexiones urbanas y metropolitanas y avanzar en la definición de la red transeuropea de ferrocarril. Abordará los problemas de la seguridad aeroportuaria, desarrollará un nuevo procedimiento de la investigación de los accidentes aéreos y abordará los retos de la segunda fase del pacto de Cielo æscaron;nico entre Europa y Estados Unidos. También trabajará por la definición de un código de derechos de los pasajeros de barco y autobús, e impulsará lo programas Egnos y Galileo.

Blanco quiere reducir a 200.000 euros el sueldo de los controladores

José Blanco volvió a fijar como prioridad el coto a los "salarios de oro" de los controladores aéreos. Afirmó que antes de articular la Ley de Modernización del Sistema Aeroportuario, que regulará la constitución del capital de la empresa mercantil AENA Aeropuertos y de las sociedades que gestionarán los aeropuertos, Fomento se ha impuesto la tarea de reducir los costes de navegación a lo largo de este primer trimestre. Es en este capítulo, al referirse a la deuda de la entidad pública, Blanco tiró de su perfil más beligerante e irónico al comparar incluso su sueldo con el de los controladores.

Recordó que en 1999 la masa salarial que percibía el colectivo de control (2.400 profesionales) por ejercicio ascendía a 140 millones de euros. En 2009 esta cifra se había multiplicado hasta situarse en 730 millones de euros.

El ministro planteó que el objetivo es que la tasa de navegación aérea se reduzca un 15% y apuntó el camino: "Si los ingresos de los controladores se sitúan en una media de 200.000 euros anuales, dos veces y media lo que gana este ministro, podremos conseguir el doble objetivo de rebajar las tasas de navegación y el déficit de AENA".

Ante la pregunta de qué medidas tomará si el 31 de marzo (cuando finaliza el pacto de ampliación de jornada con los controladores) no se ha alcanzado un acuerdo con el USCA, Blanco sacó su ascendiente gallego. "Desde hace tiempo he aprendido que las estrategias no se cuentan; se aplican".