Presidente del Consejo de Arquitectos

Jordi Ludevid: "Vivimos una triple crisis, la peor de la arquitectura"

Recién llegado al cargo, este arquitecto nacido Barcelona en 1950 y con despacho en Manresa, aboga por dar un vuelco a la profesión y superar los retos.

"Vivimos una triple crisis, la peor de la arquitectura"
"Vivimos una triple crisis, la peor de la arquitectura"

Afronta la presidencia del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) con mucha "ilusión pero también con esfuerzo". Asegura que la profesión atraviesa en estos momentos una "triple crisis" que, en su opinión, podría calificarse como la peor de su historia. "Mi ventaja es que cuento con un equipo, un proyecto y el apoyo de los arquitectos".

Señala que los arquitectos padecen no sólo una crisis económica, sino profesional e institucional, un panorama nada alentador.

Sin duda. Vivimos la peor crisis de nuestra historia, una triple crisis. Actualmente visamos un 10% de los proyectos de vivienda de hace tres años. A esto hay que sumar la crisis profesional, con el Plan Bolonia y la Ley de Servicios Profesionales, y la crisis institucional, con una hiperregulación compulsiva.

Respecto a la carta que escribió a Zapatero como decano de Cataluña y en la que exponía los problemas de la profesión, ¿recibió respuesta?

Sí, fue una respuesta cortés y amable del jefe de Gabinete.

En esa carta, no disimulaba el malestar de la profesión respecto a los concursos públicos?

Sí, en una situación de crisis, de indigencia económica, hemos denunciado las graves irregularidades que aparecen en los concursos públicos. Vemos adjudicaciones a dedo, jurados sin arquitectos. Nos proponemos impulsar una catarsis no sólo por la vía legislativa. Pretendemos un acceso universal y constitucional. Cuando los arquitectos se presentan a un concurso, millones de euros se van a la cloaca. Creemos que no es constitucional, porque se trata de hacer un trabajo que luego no es remunerado. En otros países se intenta paliar esto con concursos que se acerquen a la media aritmética y no al precio más bajo como ocurre en España, que puede ir en detrimento de la calidad. En definitiva, hay que profesionalizar los concursos públicos con rigor jurídico, con la implicación de abogados y arquitectos.

El Ministerio de Educación reunió en diciembre a un grupo de expertos para buscar una salida que equipare sus estudios con el de los ingenieros. ¿La encontraron?

Lo que ha habido desde entonces es mucho trabajo. Sesiones de trabajo con las escuelas, el mundo académico, los profesionales y los estudiantes. Lo que puedo decir, por ahora, es que no estamos donde estábamos, sino que hemos avanzado. La actitud del Ministerio ha sido positiva, de respeto y compresión a la profesión, y creo que antes de un mes podremos saber el desenlace.

¿Cuál es su principal reivindicación? ¿Cómo se encuentra la profesión en España?

La arquitectura española tiene un indudable prestigio en Europa y en el mundo, pero hay que luchar para mantenerlo. El ejercicio de la profesión en España es distinto que en Europa porque nuestras atribuciones son distintas. El arquitecto español tiene doble atribución, la del arquitecto y la del ingeniero civil europeo, y es por eso que queremos una formación mucho más larga porque nuestra tradición, que ha dado muchos frutos, es distinta a la de Europa.

Otro de los asuntos que ha citado es la Ley âmnibus, de Servicios Profesionales, ¿cómo les afectará?

Los arquitectos queremos ser útiles a los Ayuntamientos y a las empresas, y pretendemos que el visado añada valor y sirva de garantía para el consumidor. Aunque hay voces que aseguran que el coste de los visados influye en el encarecimiento de las viviendas, la verdad, no tiene nada que ver. Es mínimo.

Teniendo en cuenta los visados, ¿nos puede decir si ve la luz al final del túnel?

La situación es distinta según la comunidad autónoma que se trate. La velocidad de reacción a la crisis no ha sido homogénea. Aunque las proyecciones de visados no han ido a peor.

"La planificación urbanística anticipa riesgos"

El presidente del Consejo es un experto en gestión urbanística y edificación. A propósito del desastre en Haití, Ludevid resalta que se debe "apostar por el urbanismo y la planificación de las ciudades, porque anticipa riesgos". Tiene claro, además, que invertir en urbanismo supone "un bien social importantísimo y que la anticipación bien hecha ahorra costes". Se muestra tajante al señalar que "el modelo de la burbuja inmobiliaria no se volverá a repetir". Pero al ser preguntado sobre si los arquitectos tienen que hacer autocrítica respecto a las grandes ganancias cosechadas en momentos de bonanza, no tiene dudas al respecto: "Estoy seguro de que todo el mundo debe hacer autocrítica, pero creo que se puede decir que los profesionales no han sido los culpables de la burbuja. No se puede acusar a la profesión de ello". Ludevid ha querido contar en el Consejo con un panel de ilustres a la altura de lo que necesita la profesión. El decano del Colegio de Baleares, Luis Corral; el del Colegio de Galicia, Celestino García Braña, y el de Extremadura, Francisco Javier González, forman parte de su equipo, junto con el tesorero, Enrique Soler, del Colegio de Sevilla. Desde el Consejo se quiere fomentar la cohesión de la profesión y los colegios, así como favorecer la cultura empresarial en los despachos. Ludevid tendrá cuatro años para conseguirlo.

Rehabilitar. Pasarela fiscal para cambiar el modelo

La rehabilitación puede convertirse en el salvavidas de la profesión. En la primera comparecencia pública realizada el viernes, un día después de su nombramiento, Ludevid ofreció datos de la brecha que separa a España del resto de sus vecinos europeos en materia de rehabilitación. Aseguró que mientras que aquí estos trabajos suponen un 20% de la actividad total, en Alemania alcanza el 60% y en Dinamarca, el 80%.

¿Son las medidas fiscales las que finalmente acabarán por impulsar este sector?

Creo que es necesaria una pasarela fiscal para facilitar el cambio de modelo. En España ya se ha aprobado un paquete de medidas fiscales a favor de la rehabilitación. Se ha ampliado el concepto de rehabilitación y por tanto, el campo de aplicabilidad y del IVA reducido. De lo que se trata ahora es de ver si son suficientes o no. Todo lo que se haga, incluyendo deducciones en el IRPF, puede ser positivo.

¿Cómo cree que evolucionará en los próximos años este subsector?

La rehabilitación ha evolucionado en los dos últimos años y medio en Cataluña mucho, pasando de representar el 17% al 33% del total, pero su futuro va a depender mucho del Gobierno y de cómo se lleven a cabo los cambios. La rehabilitación también requiere una nueva concepción y la reaparición de los oficios. Un cambio al que los arquitectos deben adaptarse.

Con tantos temas, ¿cuáles son los proyectos del Consejo para este primer año de mandato?

El próximo 12 de febrero celebraremos en Zaragoza una Asamblea Extraordinaria del CSCAE para aprobar el nuevo programa de gobierno. El Consejo también se están planteando la celebración de un Foro de Arquitectura durante 2010 con objeto de buscar consensos en todos los temas tratados. En estos momentos también se está trabajando en la dinamización de la página web.