Tormenta en la primera petrolera española

Brufau fuerza al consejo de Repsol a pronunciarse sobre su gestión

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, quiere calibrar los apoyos reales con los que cuenta en la petrolera en un consejo de administración extraordinario que ha convocado mañana para ratificar su gestión. El directivo entiende que cuenta con el apoyo de la mayoría de los vocales, incluidos los de La Caixa.

Antonio Brufau, presidente de Repsol.
Antonio Brufau, presidente de Repsol.

Golpe sobre la mesa de Antonio Brufau. El presidente de Repsol quiere poner fin a las dudas sobre su continuidad al frente de la petrolera. Ayer, tras publicar varios medios, como CincoDías, que Sacyr y La Caixa (los dos socios principales del grupo) negociaban su relevo, el directivo catalán decidió convocar para mañana una reunión extraordinaria del consejo de administración que obligará a sus integrantes a pronunciarse sobre su gestión.

Los dos puntos claves del orden del día de la reunión, remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), son claros: ratificar la gestión de la compañía comprobando el grado de cumplimiento del Plan estratégico 2008-2012 y hacer lo propio con Brufau, lo que incluye la "confirmación en su cargo".

Fuentes del sector subrayan que, con este movimiento, el presidente de Repsol da a entender que cuenta con un apoyo de la mayoría en el máximo órgano de administración de la compañía. Y esto incluye a La Caixa que, con un 14,3% de la petrolera, ha sido hasta el momento el principal sostén de Brufau frente a las críticas y discrepancias expresadas de forma abierta por Sacyr, el otro socio de referencia de la empresa, con un 20,01% del capital.

REPSOL 12,35 0,00%

"Apoyo a la dirección"

Desde La Caixa no adelantaron cuál será el voto de sus representantes y se limitaron a recordar que la caja "siempre han mantenido una posición de apoyo a las propuestas que la dirección de Repsol ha presentado" ante el consejo, informa Efe.

En principio, Brufau podría hacer valer su posición sólo con el respaldo mayoritario de los consejeros independientes, que ocupan la mitad de los 16 puestos del órgano de administración, y con el previsible del vocal de la petrolera mexicana Pemex, que controla un 4,8% del capital y que en la actualidad está representada por Raúl Cardoso.

Pero esto es así sólo desde el punto de vista aritmético. "No resultaría comprensible que un presidente se sostuviera sólo con el apoyo de los independientes, sin contar con los socios principales", destacan en fuentes cercanas al consejo. Por eso es clave el voto de los vocales de La Caixa: Isidro Fainé (vicepresidente segundo de la petrolera) y Juan María Nin. La posición de Sacyr está defendida por el presidente de la constructora y vicepresidente primero de Repsol, Luis del Rivero, y por José Manuel Loureda y Juan Abelló.

En cualquier caso, la decisión de Brufau de convocar el consejo es un órdago que puede volverse en su contra. Un cambio de última hora en los apoyos previstos le puede llevar a un callejón sin salida y forzar su dimisión. Incluso la victoria puede ser sólo temporal. Salvando las distancias, las fuentes consultadas recuerdan la estrategia que promovió Pedro Mielgo en 2004 para mantenerse al frente de Red Eléctrica, logrando el respaldo explícito del consejo a su gestión, algo que, al final, no evitó su salida.

En el entorno de Repsol se interpreta la decisión de Brufau como un ejercicio de "transparencia y responsabilidad", al emplazar a los consejeros a manifestar su posición. "Que en el consejo se sepa a qué está jugando todo el mundo", precisaron.

En este sentido, el orden del día de la reunión de mañana también incluye un punto para la toma de acuerdos "relativos al grado de cumplimiento por parte de los consejeros de sus obligaciones de gobierno corporativo". Se trata de debatir si los miembros del consejo están cumpliendo con su deber de sigilo o si, por el contrario, prefieren exponer sus estrategias y sus diferencias en público y a través de los medios de comunicación. "Si se tienen que expresar los consejeros, que lo hagan dentro del consejo de administración con claridad y transparencia", afirmaron las fuentes citadas.

Sólo socios argentinos para entrar en YPF

Repsol no tiene intención de vender su participación en la filial YPF a socios industriales que no sean argentinos, según avanzó el presidente de la petrolera, Antonio Brufau, en una entrevista que hizo pública ayer Reuters Insider TV.

"Tenemos el apoyo de las autoridades argentinas para lanzar una OPV o para buscar socios dispuestos a unirse a nosotros siempre y cuando seamos capaces de configurar una estructura de capital para YPF que dé un toque más argentino a la compañía", explicó el directivo. "No habrá inversores industriales extranjeros no argentinos", apostilló. Hace unos meses, las petroleras chinas Sinopec y CNOOC expresaron su interés por entrar en la empresa.

Repsol trata de desinvertir parte del paquete accionarial del 85% que mantiene en la antigua petrolera estatal argentina. A finales de 2007, la compañía ya vendió el 14,9% de YPF al grupo Petersen, propiedad del empresario argentino Enrique Eskenazi. La española baraja sacar a Bolsa alrededor de un 25% de su filial, que podría cotizar en São Paulo, Nueva York y Buenos Aires.

En la entrevista, Brufau añadió que, con independencia de lo que suceda con YPF, no ve necesidad de que Repsol recurra al mercado para conseguir efectivo, pese a las fuertes inversiones que va a tener que poner en marcha en los próximos años para desarrollar los nuevos yacimientos descubiertos (hasta 17 el año pasado) y en un contexto de presiones crecientes sobre los márgenes del refino y los precios del gas. "Estamos en una posición muy confortable", aseguró.

Las previsiones del presidente de Repsol pasan por que el precio del barril de petróleo se mantenga en los niveles actuales, en una horquilla que oscile entre los 70 y los 80 dólares, siempre y cuando las economías de países emergentes como China e India sigan creciendo.