Respuesta a la crisis

El Salón de Detroit arranca hoy con coches eléctricos y más pequeños

Pequeño y eléctrico es la receta que los principales fabricantes de automóviles del mundo presentarán en el Salón de Detroit, que se inicia hoy.

Es la respuesta a la crisis sin precedentes que el sector vivió en Estados Unidos en 2009, que casi acaba con dos de los principales fabricantes del país, General Motors (GM) y Chrysler, y que amenazó la estabilidad del resto de las empresas mundiales.

Para empezar, el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS, por sus siglas inglés), que es el nombre oficial de la muestra, ha reducido su tamaño para acomodarse a los tiempos que corren. Y las presentaciones, que otros años eran auténticos espectáculos dignos de una obra de Broadway, serán más comedidas y menos grandiosas.

No en vano, GM y Chrysler, dos de los principales animadores de los salones anteriores, sobreviven gracias a la generosidad del erario público de EEUU y Canadá. Incluso Chrysler, que siempre se ha destacado por sus extravagantes presentaciones, este año no introducirá ningún vehículo nuevo y se limitará a exponer actualizaciones de los modelos que ya tiene en la calle.

Lo que no se va a reducir es la superficie y atención dedicada a vehículos eléctricos e híbridos, que muchos fabricantes ya consideran imprescindibles para garantizar su éxito en el futuro. En el espacio que antes ocupaban las marcas descartadas de GM (Hummer, Pontiac, Saab y Saturn), el Salón de Detroit ha instalado "Electric Avenue", más de 3.000 metros cuadrados dedicados a vehículos eléctricos y fuentes de propulsión alternativas.