Consecuencias del mal tiempo

El Eurotunnel queda de nuevo bloqueado

De nuevo los problemas vinculados al mal tiempo han bloqueado el túnel que atraviesa el Canal de la Mancha, dejando atrapados a cientos de pasajeros. Aunque Eurostar consiguió desbloquear el túnel no volvió a restablecer el servicio de trenes. Además, recomienda a los usuarios que no adquieran billetes para los próximos días.

No es la primera vez y, probablemente, no será la última. El túnel que une Francia y Gran Bretaña bajo el Canal de la Mancha volvió a dejar ayer atrapados a cientos de viajeros.

De forma similar a lo sucedido antes de Navidad, un tren que cubría el trayecto entre Bruselas y Londres estuvo bloqueado en el túnel durante un tiempo aproximado a dos horas y media. Un incidente que, según la compañía se debió a un problema "de tracción".

Tras horas de bloqueo, Eurostar consiguió desbloquear en la tarde de ayer el túnel remolcando el tren hasta la estación británica de Ashford, pero no logró restablecer el servicio.

A finales de diciembre, otro temporal dejó bloqueados a 2.000 pasajeros

El incidente tendrá consecuencias en los próximos días ya que Eurostar ha avisado a sus usuarios de que, debido a las malas condiciones meteorológicas, "ciertos servicios pueden ser retrasados o anulados en los próximos días". Por ello, recomienda a los viajeros que cambien la fecha de su billete, salvo que el desplazamiento sea "indispensable".

Las mismas fuentes precisaron que, si bien no se puede establecer que la avería que bloqueó el convoy bajo el canal esté relacionada con los problemas que sufrieron varios trenes a causa de un temporal a finales del pasado mes de diciembre, tanto entonces como ahora se produjeron fuertes precipitaciones en forma de nieve.

La última avería, que afectó a varios trenes el pasado 18 de diciembre, provocó que más de 2.000 personas quedaran atrapadas durante una noche en los vagones dentro del túnel submarino y dejaron suspendido el servicio de Eurostar durante tres días. Los pasajeros se quejaron entonces de la falta de información y Eurostar accedió a indemnizarles con compensaciones económicas, devoluciones del importe de los billetes y pasajes gratuitos. Sin embargo, los usuarios criticaron el trato por parte de la compañía, ya que permanecieron bajo el Canal de la Mancha toda una noche.

El propio presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, trató de mediar en la disputa y exigió a que se restableciera inmediatamente la circulación.

Eurotunnel, la empresa que gestiona el túnel submarino del Canal de la Mancha, subrayó que sólo la sociedad Eurostar -dedicada al tráfico de pasajeros- ha suspendido la circulación, mientras que el resto de los servicios que ofrece el túnel, como transporte de mercancías o vehículos, ha funcionado ininterrumpidamente.

Europa, paralizada por la ola polar

Aeropuertos cerrados, retrasos y cancelaciones de vuelos, carreteras y tramos ferroviarios cortados y problemas en el suministro eléctrico son algunas de las consecuencias de la ola de frío polar que azota a Europa desde hace días y que ayer se extendió por todas la latitudes del continente.

El Reino Unido, con temperaturas de hasta 13 grados bajo cero en Manchester, lleva ya días bajo los efectos de la ola de frío, que ha obligado a la cancelación de vuelos, el cierre de aeropuertos y la clausura de más de 2.000 escuelas en zonas de Escocia, Gales y el sureste de Inglaterra.

Los aeropuertos de Southampton, Birmingham, Stansted, Cardiff y Luton reabrieron tras permanecer ayer cerrados por la nieve.

En Francia, donde diecisiete departamentos occidentales están en alerta, la nieve ha provocado retrasos en los trenes de alta velocidad y la circulación de carreteras ha registrado problemas.

El aeropuerto parisiense de Orly permaneció cerrado durante buena parte de la mañana al haber en sus pistas hasta 15 centímetros de nieve y, aunque el tráfico se restableció, se suspendieron varios vuelos y otros sufren retrasos.

También en Alemania el transporte es el sector más afectado por la ola de frío, en concreto la navegación fluvial, y se han tenido que cerrar por congelación numerosos canales y ríos.