Internet a la espera

La televisión americana se lía con el cable

Operadoras y canales luchan por las comisiones de emisión

Pocas, muy pocas veces han trascendido las negociaciones que las empresas de distribución de televisión por cable o satélite tienen con las cadenas que les proveen de contenidos en EE UU. Pero como todo en el sector de la información y el entretenimiento, las circunstancias son ahora distintas y las últimas conversaciones, convertidas en batallas, han trascendido e involucrado a una audiencia que, sin embargo, gracias a internet puede permitirse distanciarse de los contendientes.

En el centro de la batalla han estado dos grandes espadas. De un lado, Time Warner Cable, uno de los gigantes de las empresas de cable del país. De otro Rupert Murdoch y su imperio Fox. ¿El problema? Ambas empresas tenían que renegociar los términos del acuerdo para que Time Warner siguiera proveyendo contenidos de la cadena Fox (tanto el canal en abierto como sus unidades diseñadas para cable) y esta vez, Murdoch traía importantes demandas. El magnate de medios quería ganar margen por los derechos de retransmisión a través del cable de su canal en abierto y demandaba que Time Warner le pagara un dólar por suscriptor.

Hasta hace pocos años las operadoras de cable y satélite no pagaban comisión a los canales en abierto, que generalmente tienen mucha producción propia. Solo recientemente han empezado a pagar unas comisiones que sí se hacían efectivas a los canales específicamente diseñados para el cable. Estos últimos basan su facturación tanto en la publicidad como en estos pagos que ahora se negocian al alza. Pero con la caída de los ingresos por publicidad los canales en abierto quieren ampliar también la vía de las comisiones para compensar pérdidas.

En internet se están refinando ofertas alternativas a la televisión por cable

Time Warner ofrecía pagar un máximo de 30 centavos a Fox, la cadena responsable de producciones como House, los Simpsons y, sobre todo, la liga de fútbol universitaria. Murdoch que ya se ha metido en otras batallas por querer rentabilizar contenidos de prensa para reconstruir el modelo de este negocio, no admitía semejante oferta.

Las negociaciones se han cerrado a principios de año y mientras tanto ambas empresas se han tirado los trastos a la cabeza en una dura campaña de anuncios. Al final, pese a la acritud, se cerró una cuerdo que, según la agencia Bloomberg, podría establecer un pago de medio dólar el primer año e incrementos en los siguientes de vigencia del contrato. Time Warner, que ha estado avisando durante semanas a sus abonados que la postura de Fox podría repercutir en un alza de las facturas, ya ha subido el precio de la mensualidad a unos suscriptores que pocas veces tienen alternativa para contratar a otro operador.

En la misma batalla están ahora Scripps, dueño de los canales Food Network y HGTV, con otra operadora, Cablevisión. CBS y ABC no se quedarán atrás.

Así, las facturas irán subiendo pero hay muchos analistas que creen que esta batalla puede perjudicar al cable a medio plazo. Servicios en internet como Hulu.com (que incluye series), Netflix (que permite ver películas en la Red) o iTunes que no hace más que expandir su radio de acción y mercado pueden llevar a la desconexión a muchos suscriptores que están pagando una media de 75 dólares al mes por paquetes de canales que no quieren ver ni pueden seleccionar cuando se abonan. Ahora esa factura va a subir mientras Steve Jobs y otros empresarios que piensan en la televisión conectada a internet siguen afinando su servicios de descargas.

El futuro en el salón de casa: llega el 3D

Lo que era ciencia ficción es ya realidad. Mientras se empieza a cuestionar cómo será el futuro de la distribución de contenidos en EE UU, en una ciudad de este país, Las Vegas, se estarán presentando esta semana las primeras televisiones que pueden ofrecer imágenes en tres dimensiones (3D). La mayor parte de los fabricantes de televisores reunidos en la feria de Electrónica de Consumo (CES) que se celebra en esta ciudad conocida por los casinos, tienen ya prototipos de pantallas que pueden reproducir imágenes como las que recientemente se han llevado al cine con éxito por James Cameron con su película Avatar.

Las cadenas de televisión, que buscan conservar a su público a través de su canal más rentable, el cable o el servicio digital, están acelerando la puesta en marcha de este servicio y una de ellas, ESPN (la cadena deportiva por excelencia en EE UU), ha anunciado esta semana que emitirá algunos partidos de la NBA y del Mundial de fútbol de Sudáfrica con esta tecnología (que precisa que el público tenga a mano unas gafas especiales). Discovery, Imax y Sony tienen planeado crear un canal de entretenimiento especializado en documentales, música, películas y deportes en 3D que podría estar listo el año que viene. Otros proveedores tienen intención de hacer anuncios en este sentido a lo largo de los días que dure la feria.

Los fabricantes y los proveedores de contenidos se están poniendo manos a la obra en este tecnología, en la que no hay un estándar de transmisión (algo que puede ralentizar su desarrollo), y lo hacen a sabiendas de que pese a su innegable atractivo los consumidores no van a tener mucha prisa por cambiar sus televisiones de alta definición cuando apenas se han empezado a amortizar. Pero es el futuro y quizá una de las formas en las que la televisión puede mantener su atractivo frente al reto que le impone internet, el canal en el que el consumidor tiene capacidad de elección.