Dubai paga la penitencia del exceso de endeudamiento

El 'Reino de los Cielos' en una burbuja

Un viejo proverbio árabe asegura que el pájaro que vuela demasiado alto está destinado a caer. Y Dubai, como una suerte de Ícaro pérsico, ha volado tan alto que está a punto de quemarse. El pequeño emirato de los majestuosos rascacielos de ensueño debe afrontar en los próximos tres años el pago de vencimientos por más de 50.900 millones de dólares, según los cálculos de Bank of America Merrill Lynch. No está claro que pueda hacer frente a la situación y el primer aviso ha llegado esta semana: el Gobierno ha anunciado su intención de atrasar, "al menos hasta el 30 de mayo de 2010", los vencimientos correspondientes a su fondo soberano Dubai World.

Esta empresa es el principal brazo inversor del Emirato, especialmente a través de su subsidiaria de negocios inmobiliarios de lujo extremo Nakheel. La deuda del fondo soberano equivale a cerca de un 75% de todo lo que debe el país, según estimaciones de Société Générale. La compañía debía atender unos pagos de 3.500 millones de dólares el próximo 14 de diciembre y otros 15.000 millones más a lo largo del año que viene.

A través de Dubai World se han acometido proyectos arquitectónicos que oscilan entre la audacia sin límites y el puro delirio: The World es un complejo de 300 islas artificiales que imitan la forma de los continentes; exceso sobre exceso, el proyecto The Palm Trilogy consta de tres islas artificiales en forma de palmera, que aportarán al país una nueva extensión de costa de 520 kilómetros, es visible desde el espacio y pretende albergar nada menos que 100 hoteles de lujo y 10.000 villas de diseño. ¿Sorprendente? Empeñado en batir récords, el emirato inaugurará en enero Burj Dubai, de 818 metros, el edificio más alto del mundo.

Ya en plena crisis mundial, abrió sus puertas el Atlantis Resort que, para no ser menos, tuvo que emplear en su fiesta de inauguración una cantidad de fuegos artificiales que superó en siete veces los empleados en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín. Otra brillante muestra del estilo dubaití es el hotel Burj Al Arab, de 321 metros de altura, y que no contento con tener cinco estrellas, se ha otorgado a sí mismo otras dos más, sin que nadie ose discutirlo.

Sin petróleo y con un mercado residencial tocado, el emirato afronta un futuro difícil. "Dubai es vulnerable a cualquier shock externo y el elevadísmo nivel de deuda supone un problema de primer orden", avisan desde Moody's. ¿Quién rescatará al reino de Las Mil y una Noches?

Una zona estratégica para el mundo

Dubai es célebre por la lista de famosos que han invertido en viviendas exquisitas en el emirato: Denzel Washington; David Beckham; Brad Pitt; Roger Federer; Naomi Campbell; Kylie Minogue... Pero no serán las celebridades las que rescatarán al país árabe, será Abu Dhabi, el emirato más importante de los siete que componen EAU y que este año ya ha inyectado 15.000 millones de dólares en Dubai.

"Abu Dhabi obtiene 50.000 millones de dólares al año por la venta de crudo y su fondo soberano tiene activos por valor de 400.000 millones. Podría respaldar con facilidad a Dubai", explican en Credit Suisse. EAU es el cuarto productor del mundo de petróleo y el tercer exportador. Desde Pictet Funds se recuerda además que la zona concentra el 62% de las reservas probadas del mundo de petróleo y el 41% de las de gas. La seguridad del suministro energético global pasa por el golfo Pérsico.