CincoRed

Intel y AMD sellan la paz tras cinco años de disputas sobre competencia

Intel y AMD han enterrado el hacha de una larga guerra. Ambas compañías han cerrado un acuerdo extrajudicial en el que han estado trabajando desde la primavera y con el que zanjan los litigios abiertos en materia de competencia en todo el mundo y las disputas generadas dentro de su acuerdo de intercambio de patentes. Intel pagará a AMD 1.250 millones de dólares (841 millones de euros).

El acuerdo entre los fabricantes de microprocesadores Intel y AMD es estrictamente privado y con él se cierra un periodo de confrontación que se abrió en 2005. Con este pacto, que se lleva negociando desde la primavera de este año, se da carpetazo al que podría haber sido uno de los juicios más complejos de la historia y para el que ya había más de 22 millones de documentos preparados para su examen en un juzgado de Delaware. El juicio fue abierto por AMD, con una demanda con la que acusaba a Intel, la empresa dirigida por Paul Otellini, de prácticas anticompetitivas que incluyen fuertes descuentos a los fabricantes de equipos que evitaban usar los productos de su competidor. La vista tenía fecha para finales de marzo y podría haber durado años.

AMD no solo se retira de este procedimiento en EE UU sino de otros dos abiertos en Japón. También se pone tierra de por medio en las disputas generadas dentro de un pacto de uso de patentes que se renueva por otros cinco años más y se obliga a Intel a acabar unas prácticas de marketing que AMD considera que han sido el causante de su pérdida de cuota de mercado en los últimos años pero que ayer Intel seguía sin aceptar que las hubiera utilizado. Intel controla el 82% del mercado y AMD, que lleva tres años con pérdidas trimestrales, el 18%, muy por debajo del 25% del 2006.

Desde ambas empresas se quiso recordar que el 98% de los casos como el suyo se resuelven con arreglos como el que ayer se presentó. Para AMD, el acuerdo es muy beneficioso porque gana una liquidez de la que anda necesitada y porque permite cerrar la disputa sobre la segregación de Globalfoundries, un fabricante de microprocesadores que la empresa separó de su negocio y que ahora está apoyado por el Gobierno de Abu Dhabi. Intel decía que esta empresa no tenía derecho a hacer chips que tuvieran patentes suyas. El pacto permite que AMD siga usando a Globalfoundries para fabricar sus microprocesadores sin necesidad de que sea su subsidiaria.

El fabricante de chips acaba de contratar como abogado a un experto en competencia

INTEL 59,60 -0,10%

El caso continua

Desde Intel, el pacto se ha descrito como bueno para la empresa, para los accionistas y para los trabajadores, pero el acuerdo no acaba con los problemas de la empresa de Otellini. Este pacto no cierra todos los procedimientos abiertos por las administraciones públicas. "Aún tenemos que responder a las autoridades en Bruselas, Washington y la fiscalía de Nueva York", explicaban ayer desde Intel en una teleconferencia.

Así es, el acuerdo no tendrá impacto en el conflicto entre Intel y la Comisión Europea. En mayo, Bruselas, tras repetidas quejas de AMD, impuso a la compañía una multa récord de 1.060 millones de euros por abuso de posición dominante. Intel ha recurrido la sanción ante el Tribunal europeo de Luxemburgo, pero las fuentes consultadas indican que los jueces sólo se pronunciarán sobre los hechos recogidos en la decisión comunitaria, y no tendrán en cuenta ningún acontecimiento posterior.

Por su parte, la Comisión Federal de Comercio (FTC, en sus siglas en inglés) dijo que iba a revisar el pacto de ambas compañías pero que seguía investigando las prácticas de mercado de Intel, a quien abrió una investigación en junio de 2008. El caso más reciente contra Intel lo ha abierto hace unos días en Nueva York la fiscalía dirigida por el combativo Andrew Cuomo.

El fiscal ha demandado a la empresa de Otellini por una campaña sistemática y mundial de abuso de su poder casi monopolístico para evitar que los fabricantes de equipos informáticos utilicen los microprocesadores de AMD. Cuomo presentó junto con la demanda una serie de comunicaciones entre Otellini y Michael Dell, presidente de la empresa que lleva su nombre en la que se hablaba de pagos anuales de 1.000 millones de dólares a cambio de que Dell no usara los productos de su pequeño competidor.

En sus manos, Cuomo tiene el rastro de la evidencia de varios correos electrónicos en los que se describe a Michael Dell como "el mejor amigo que se pueda comprar con dinero". Durante la mayor parte de los últimos años Dell solo ha usado los chips de esta compañía. Siendo el frente legal tan complicado, Intel anunció ayer que había contratado a un nuevo abogado general, Douglas Melamed, un teórico del derecho especializado en asuntos de competencia y que ha trabajado en el departamento de Justicia desde 1996 hasta 2001.

Más de dos décadas abriendo y cerrando disputas

1987. La relación de Intel y AMD en materia de patentes data de 1976 cuando ambas compañías firmaron un acuerdo de licencias. En 1987, Intel cierra una parte de este acuerdo y AMD trata de solucionar la disputa con un arbitraje. Tres años más tarde Intel interpone una demanda a AMD por una patente.

1991. Las demandas y acusaciones se multiplican. AMD dice que Intel abusa de su posición dominante y, mientras espera un veredicto a su favor, un juzgado afirma que Intel lleva razón en el caso de las patentes. En distintas instancias los veredictos sobre este caso son contradictorios.

1995. Los fabricantes de microprocesadores zanjan con un acuerdo extrajudicial todos los sumarios que tienen abiertos entre sí y se disponen a empezar de nuevo tras este acuerdo global. La paz es muy breve.

1997. No han pasado ni dos años e Intel vuelve a demandar a AMD. El caso, una disputa sobre patentes. No llega muy lejos y hay un acuerdo extrajudicial dos meses después.

2000. AMD vuelve a demandar a Intel y el caso obliga a que el Tribunal Supremo se manifieste. La demanda de AMD es ante Bruselas, desde donde pide una serie de documentación a un juzgado americano. El Supremo afirma que los tribunales pueden mandar información a jurisdicciones extranjeras pero no se les puede obligar a que lo hagan. En este caso, no se hizo.

2005. AMD lleva su caso por abuso de competencia a un tribunal de Delaware (de nuevo), Japón, Alemania y Corea de Sur. Intel empieza a pagar multas y la FTC americana comienza a investigar. A principios de mes se suma a la investigación el fiscal del estado de Nueva York.

Las cifras

1.250 millones de dólares, unos 834 millones de euros, ha de pagar Intel a AMD para cerrar el caso de prácticas contrarias a la competencia y extender su acuerdo de patentes.

1.060 millones de euros es la multa impuesta por Bruselas a Intel en mayo.

18,6 millones de dólares, 12,6 millones de euros, es la multa impuesta por Corea del Sur a Intel.