Ferrocarril

Renfe lanza una ofensiva para crecer fuera de España

Renfe quiere internacionalizarse, ofrecer sus servicios en Europa y más allá. Si en la pasada primavera la operadora ofreció una gira a los responsables de transportes de EE UU, Egipto, Marruecos y Noruega por la red AVE para enseñarles lo que es capaz de hacer, ayer tocó darse a conocer en Londres.

El presidente de Renfe, Teófilo Serrano, se siente fuerte y quiere situar a la operadora española como referente a nivel internacional. Ayer aprovechó la feria de turismo World Travel Market para vender su producto.

Renfe se ha postulado para asesorar, comprar y explotar fuera de nuestras fronteras afirmó ayer Serrano. "Estamos preparados para presentarnos a los concursos que convocan países de Europa avanzados en cuanto a liberalización ferroviaria, como Inglaterra, Francia y Alemania y para ceder la explotación de servicios ferroviarios", dijo el presidente del grupo. De hecho el grupo está actualmente concursando por un proyecto en Sao Paulo y otro en Arabia Saudí.

Oportunidades

En este sentido, Gran Bretaña se antoja como una gran oportunidad para exportar el AVE. No tiene ninguna línea de alta velocidad aparte del Eurostar que une Londres con París y en 2011 habrá nuevas licitaciones (East Coast) en las que, según anunció Serrano, Renfe quiere participar.

Frente a sus dos mayores competidores en Alta Velocidad, Francia y Alemania, la operadora ofrece un sistema que compatibiliza tecnología de distintas empresas. "Sabemos poner juntos equipos de distintos fabricantes y hacerlos funcionar", añadió. Sin embargo, no se plantea hacerse con la gestión de la primera red de Alta Velocidad que recorrerá la isla de Londres a Edimburgo y que Reino Unido ha puesto en el mercado.

Renfe también se plantea exportar el modelo de gestión de su sistema de cercanías. "Tenemos que salir de España a hacer lo que sabemos hacer, que es gestionar servicios de interés público como el de cercanías o AVE", dijo.

"No salimos para perder dinero"

Ante la pregunta de si no sería mejor invertir para mejorar la red española, el presidente de Renfe aseguró que la compañía no saldrá del país para perder dinero. "Todo lo contrario. Si España se abre camino dentro de los corredores ferroviarios internacionales los beneficios irán a parar a los accionistas de Renfe y a sus usuarios, que verán mejoradas las prestaciones de su sistema ferroviario gracias a los beneficios os en el extranjero".

El sistema liberalizado de Gran Bretaña beneficiaría a la operadora, ya que sus proyectos no requieren grandes inversiones. El sistema británico saca a concurso la gestión de franquicias que son empresas enteras. Ya cuentan con trenes e infraestructuras, por lo que no es necesario comprar el material. Si por fin se consiguiera el sueño de operar en la cuna del ferrocarril el trabajo más arduo sería, seguramente, conquistar a los usuarios ingleses. El número de pasajeros del ferrocarril británico triplica al español, pero los retrasos son frecuentes y el precio de los billetes es elevado.