TRIBUNA

La jugada de la industria química

Como si de una partida de ajedrez se tratara, en la que el movimiento de una sola pieza generara por sí mismo una sucesión de consecuencias a todos los niveles del juego, los primeros sectores afectados por la crisis, como el financiero o el inmobiliario, repercutieron de forma directa en el comportamiento del resto de sectores económicos.

El sector químico no se ha mostrado ajeno a esta situación y la crisis económica ha provocado un descenso global de la producción de un 10%, forzando a las compañías a rediseñar sus estrategias presentes y futuras.

Como en el ajedrez, donde las piezas son diferentes y algunas están bien defendidas mientras que otras permanecen aisladas en el tablero, las empresas del sector, especialmente aquellas con dificultades de liquidez o demasiado apalancadas, se han visto obligadas a tomar medidas drásticas para reducir costes rápidamente.

Así, estamos asistiendo al cierre de plantas, a descensos en la producción y a reducciones en la fuerza de trabajo con objetivo de mantener la tesorería. No obstante, aún hay algunos subsectores de la industria química que no se están viendo tan afectados por la recesión, como es el caso de la industria relacionada con el sector agricultor y el nutricional.

El mayor desafío al que se enfrentan consiste en planificar de manera efectiva el futuro, intentando estimar el alcance y la duración de la crisis; diseñar una planificación estratégica flexible y precisa que sincronice la producción y los presupuestos de ventas; experimentar con diferentes modelos de negocio desde una nueva perspectiva, y buscar nuevos clientes y proveedores.

La industria química se encuentra en su punto de inflexión. Se pueden producir adquisiciones entre aquellas compañías que se encuentren en una situación más débil, e incluso pueden darse quiebras o suspensiones de pagos que cambien la actual estructura de la industria. Con respecto a la demanda, muchos ejecutivos del sector piensan que no se volverá a los niveles anteriores a la recesión de manera rápida. Anticipan que la localización de la demanda cambiará, habrá una cartera de clientes distinta y los patrones de compra cambiarán radicalmente.

A pesar de todo, hay signos de mejora, derivados fundamentalmente de los paquetes de estímulo puestos en marcha por los gobiernos en la industria manufacturera, factores muy importantes en la recuperación de la industria química. Así, es previsible que se produzca una recuperación gradual, más rápida en determinadas regiones, para ello, Asia y, en concreto China, resultan clave.

En tiempos de crisis alcanzar una posición de ventaja en el tablero de ajedrez del sector químico puede ser decisivo para el desenlace de la partida. Innovación, creación de nuevos productos, desarrollo de nuevas proposiciones de valor e irrupción en nuevos mercados son las claves de la jugada para poner en jaque al resto del mercado.

Ignacio Zabala. Socio de Deloitte de la industria de Manufacturing