Vida profesional

El Notariado respalda que no se firmen escrituras en los bancos

El Consejo General del Notariado considera que la política de prohibir la firma de pólizas y escrituras en las oficinas de bancos e inmobiliarias "protege los derechos de los ciudadanos". A partir del 1 de diciembre, los notarios madrileños se sumarán a otros siete colegios que ya aplican esta medida.

A partir del próximo 1 de diciembre, los notarios madrileños tendrán que dejar de firmar pólizas y escrituras fuera de sus notarías, ya se trate de oficinas de entidades bancarias, agencias inmobiliarias u otros operadores económicos. La decisión, adoptada por el Colegio Notarial de Madrid, se basa en la necesidad de preservar "el derecho del consumidor a la libre elección del notario" y de evitar confusiones sobre la imparcialidad del fedatario.

Madrid se suma así a los seis colegios que ya aplican esta medida en España: Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Murcia y Valencia. Pese a que el Consejo General del Notariado no tiene competencias para imponer una restricción de estas características y extenderla a todas las notarías españolas, el organismo aseguró ayer que ve con buenos ojos los acuerdos adoptados por estos siete colegios.

Según su presidente, Antonio Ojeda, "el objetivo de todos esos acuerdos es proteger los derechos de los consumidores y evitar que sean las entidades financieras las que elijan al notario, cuando esto le corresponde hacerlo al ciudadano". Se da la circunstancia de que Ojeda fue el pionero en impulsar estas restricciones cuando ejerció como decano del colegio de Sevilla, hoy de Andalucía, primer organismo colegial que las aplicó.

Nueve recursos

Según Fernando Rodríguez Prieto, miembro de la directiva del Colegio Notarial de Madrid, la decisión del órgano colegial se adoptó tras realizar una encuesta a los notarios madrileños, quienes la apoyaron mayoritariamente. "Sólo hemos tenido la oposición de nueve notarios, que han presentado recursos contra el acuerdo, porque es obvio que supone obligarles a cambiar su modo de trabajar", explica.

El colegio tampoco ha contado con trabas por parte de las entidades bancarias. "No han adoptado medidas, lo cual nos ha sorprendido. No sabemos si no han protestado porque saben que la jurisprudencia nos faculta para adoptar la medida una sentencia del Tribunal de Justicia de Andalucía de 1997, otra del de Canarias de 2006 y un fallo del Tribunal Supremo de 2001 o porque el negocio inmobiliario ya no es un negocio boyante para la banca y han perdido interés en el tema", señala Rodríguez Prieto.

Además de preservar la posibilidad de elegir notario, el acuerdo beneficiará los bolsillos del consumidor. "Existe un complemento por desplazamiento fuera de la notaría, que puede oscilar entre 20 y 40 euros por documento". En previsión de posibles irregularidades, el colegio ha habilitado una cuenta de correo electrónico -quejas@elnotario.com- para que los consumidores denuncien los posibles incumplimientos del acuerdo.

Acabar con la firma de documentos en cadena

La decisión adoptada por el Colegio Notarial de Madrid quiere acabar con una práctica frecuente. "Muchas entidades obligan a firmar a los clientes en sus oficinas y es frecuente que los notarios ofrezcan esa facilidad", señala Fernando Rodríguez Prieto, miembro de la directiva del colegio. A su juicio, los efectos negativos de esta práctica repercuten no sólo en la imagen de los fedatarios, sino también en la calidad de su trabajo. "A veces aparecen acumulaciones de firmas en las entidades, de tal modo que da la sensación de que se hacen en masa, sin tiempo para realizar adecuadamente la labor del notario", señalan desde el organismo. El colegio recuerda, además, que los problemas que usualmente aparecen en las autorizaciones notariales a menudo deben ser rectificados sobre la marcha "y ello sólo es posible en aquellos lugares en que el notario disponga de los medios técnicos necesarios".

Tras reconocer que a priori la implantación de esta política en Madrid "se consideraba difícil de conseguir", Rodríguez Prieto recuerda que la facultad de aplicar un acuerdo de este calibre es prerrogativa de cada colegio de notarios. En el caso del Colegio Notarial del País Vasco, por ejemplo, uno de los que no han adoptado esta norma, los motivos tienen que ver con las características propias de la actividad notarial en esa comunidad autónoma. Según su decano, Manuel López Pardiñas, "un acuerdo como éste puede ser absolutamente necesario en algunos lugares para asegurar la correcta práctica de la actividad notarial, pero nuestras ciudades son pequeñas y es muy poco frecuente que los notarios se desplacen a firmar fuera de la notaría", señala. En el caso de los notarios madrileños, el incumplimiento del acuerdo a partir del 1 de diciembre conllevará la aplicación de sanciones.