Gasto público

Madrid renuncia a privatizar el alumbrado por falta de apoyo bancario

ACS, Ferrovial y Elecnor optan al mantenimiento durante cuatro años por 113 millones El Ayuntamiento de Madrid ha guardado en un cajón su plan de privatización del alumbrado público. Valorado en unos 2.000 millones y con una concesión de hasta 30 años, ha chocado con la falta de financiación y con un cambio legislativo, por lo que se ha optado por contratar el mantenimiento por cuatro años. El servicio costará 113 millones y ACS, Ferrovial y Elecnor son los pretendientes.

Madrid había intentado ponerse a la cabeza en lo que toca a la colaboración público-privada y hacer caja con la entrega del alumbrado público a una empresa durante 30 años, lo que ha chocado con la realidad económica. El plan, que fuentes del sector valoraban en unos 2.000 millones, ha quedado aparcado por la dificultad de las compañías interesadas en que los bancos les presten alrededor del 70% del montante de la concesión.

El consistorio, que barajaba esta idea desde principios de 2008, también ha constatado que las ofertas podrían ser inferiores a lo que ingresaría en un escenario sin crisis. Y ha tenido en contra el nuevo plan de contabilidad de las empresas concesionarias, que obliga a estudiar de nuevo la estructura financiera del contrato. Por tanto, ha preferido conservar esa opción buscando otra alternativa.

El área de Gobierno de Obras y Espacios Públicos ha convocado un concurso para adjudicar el mantenimiento durante cuatro años. Un servicio que hasta ahora prestan Urbalux, Imesapi, Sice y Etralux, las tres últimas del grupo ACS. El nuevo contrato se valora en 113 millones, como presupuesto base de licitación, y cubre la ciudad entera frente a las cuatro áreas en que estaba dividida para este servicio. Según fuentes cercanas al proceso, el equipo de Ruiz Gallardón maneja tres ofertas.

Como aspirantes a renovar la adjudicación figuran las tres filiales de ACS (Sice, Imesapi y Etralux), de Urbalux y Citelum, entidad partipada por las francesas Veolia Environment (66%) y EDF (34%). Con sede en Barcelona, el compañero de consorcio de ACS, Citelum Ibérica, mantiene en España unos 198.000 puntos de luz repartidos por Palma de Mallorca, Almería o Ibiza.

La segunda oferta parte del grupo Ferrovial, una de las entidades que lleva meses inmersa en la preparación del proyecto aparcado y que cuenta con el bagaje de su filial británica Amey. Esta última es una de las mayores especialistas europeas en servicios urbanos, con el alumbrado de ciudades comoManchester y Birmingham entre sus experiencias. El grupo que preside Rafael del Pino se ha presentado a través de la división de servicios Ferroser, controlando un consorcio en el que también está presente la ingeniería eléctrica Acisa. Propiedad del grupo de construcción y servicios Aldesa, Acisa es la responsable de cuidar la iluminación de ciudades como Sevilla y Granada.

La tercera puja es de Elecnor, firma española especializada en la construcción y gestión de infraestructuras en cuyo plan estratégico figura crecer en alumbrado público.

El consistorio estudia durante estos días las propuestas técnicas, de las que dependerá el 50% de la puntuación de cada consorcio, y abrirá las económicas el 15 de octubre. En el sector se espera que sea el capítulo económico, con un peso del restante 50%, el que dirima el concurso. El ganador tendrá que mantener la actual plantilla que se ocupa de tareas como el encendido y apagado diario, la revisión de las instalaciones, reparaciones, la limpieza y reposición de lámparas o las mediciones del flujo luminoso. Una labor que realizan a diario entre 400 y 500 empleados.

El modelo de concesión se confió a Deloitte

Todos los pasos para sacar adelante la privatización del mantenimiento y renovación del alumbrado madrileño estaban dados. Deloitte era la encargada de asesorar al Ayuntamiento desde noviembre de 2008. La consultora se adjudicó de forma directa por 70.000 euros la elaboración del contrato de colaboración PPP.

Las privatizaciones en Madrid, tras las experiencias de la Comunidad en la concesión de sus nuevos hospitales, no gozan de gran popularidad por lo que el consistorio que preside Alberto Ruiz Gallardón ha llevado el proceso con sigilo.

A finales del verano de 2008 el área de Gobierno de Obras y Espaciós Públicos había cerrado las consultas con Ferrovial, ACS, Sacyr o FCC, interesadas en la concesión. Estas esperaban el pliego de condiciones, en el que trabajaron los técnicos municipales, a comienzos de 2009. Y la intención del Ayuntamiento era que la iniciativa privada llevara la gestión y acometiera las inversiones en la remodelación de la red de alumbrado y la mejora en la eficiencia energética.

Mientras se decidía entre el modelo de concesión y el actual contrato de adjudicación, el Ayuntamiento tuvo que prolongar a primeros de año -durante seis meses- el anterior contrato de mantenimiento. Una operación a la que dedicó 17,8 millones.