Encuentro extraordinario

Los líderes de la UE se reúnen hoy para preparar la cumbre del G-20

La Unión Europea (UE) quiere que el G-20 acuerde en la cumbre de Pittsburgh (EE UU) establecer reglas vinculantes sobre las remuneraciones variables en el sector financiero, así como introducir sanciones a nivel nacional en caso de incumplimiento.

Así figura en el borrador de declaración que los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete discutirán hoy, en la reunión extraordinaria que celebrarán a partir de las 17.00 GMT en Bruselas y en la que tratarán de pactar una posición común ante la cita de Pittsburgh, el 24 y 25 de septiembre.

Según fuentes conocedoras del texto que previsiblemente será respaldado por los Veintisiete, la UE instará al G-20 a cumplir los compromisos asumidos en abril en Londres sobre retribuciones, fomentando una mejor gestión de los riesgos y una vinculación clara entre las compensaciones y los resultados a largo plazo.

Transparencia en los bonus

El objetivo de la UE es que las remuneraciones en el sector financiero sean más transparentes y evitar que, como sucedió en el pasado, los incentivos lleven a los directivos a asumir más riesgos de lo razonable.

Y es que, "ahora que las cosas han empezado a ir mejor, algunos comportamientos están volviendo", ha advertido el primer ministro sueco y presidente de turno de la UE, Fredrik Reinfeldt.

Reinfeldt considera que, tras los compromisos logrados en las cumbres anteriores para la puesta en marcha de planes de reactivación económica y de rescate al sector financiero, en Pittsburgh el G20 debe centrarse en el asunto de los bonus y otras cuestiones regulatorias.

La demanda de limitar las remuneraciones bancarias, y en concreto las bonificaciones a los directivos, partió del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que fue el primero en hablar de "sanciones" y que ya obtuvo el apoyo expreso de la canciller alemana, Angela Merkel, y del primer ministro británico, Gordon Brown.

No obstante, la posibilidad de fijar reglas vinculantes ha sido recibida con reservas por otros socios del G-20, principalmente Estados Unidos.

Entre las limitaciones que la UE planteará al G-20 figura que las primas variables sólo puedan representar un porcentaje determinado del sueldo fijo o de los beneficios de la entidad. Estarían, además, condicionadas a los resultados de la entidad, de las distintas unidades de negocio y de cada directivo.

Asimismo, los europeos pretenden que las opciones sobre acciones percibidas por los ejecutivos no puedan ejecutarse hasta pasado un plazo, ni las acciones vendidas. También quieren acabar con las indemnizaciones garantizadas, totalmente desvinculadas de los riesgos.

Supervisión financiera

En el capítulo de reforma financiera, la UE insistirá en la necesidad de establecer un sistema global de supervisión macro-prudencial, basado en la cooperación entre el Fondo Monetario Internacional, el Consejo de Estabilidad Financiera y los supervisores nacionales.

Los líderes también tratarán sobre cómo y cuándo poner fin a las medidas extraordinarias de reactivación económica puestas en marcha para superar la crisis.

Los Veintisiete están de acuerdo en que hay que mantener los planes de impulso hasta que la recuperación esté realmente consolidada, pero también coinciden en que es necesario empezar a diseñar ya una estrategia coordinada para su retirada y para la vuelta a unas finanzas públicas sostenibles.

Otros asuntos en la agenda de esta cumbre extraordinaria, y también en la de Pittsburgh, son la financiación de la lucha contra el cambio climático -dentro de los trabajos preparatorios de la cumbre de la ONU de diciembre en Copenhague-, así como el rechazo del proteccionismo y el impulso de las negociaciones multilaterales para avanzar en la liberalización comercial.

Zapatero defenderá mantener las medidas anticrisis y la protección al desempleo

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defenderá hoy en Bruselas ante sus colegas europeos que se mantengan las medidas de estímulo que los Gobiernos adoptaron frente a la crisis económica hasta que la recuperación económica se afiance, han informado fuentes de Moncloa.

En el Consejo Europeo extraordinario convocado para fijar una posición común ante la próxima cumbre del G-20 en Pittsburgh (Estados Unidos), a la que también asistirá Zapatero, el jefe del Ejecutivo se mostrará a favor de que se vaya planificando esta retirada de los esfuerzos fiscales emprendidos por los Estados, pero subrayará que esos estímulos "no se pueden recortar" o suprimir "de golpe", porque los síntomas de recuperación económica que han aparecido no son sinónimo de crecimiento del empleo.

El presidente del Gobierno español, cuyo país alcanza los cuatro millones de parados y será la única de las grandes economías europeas que seguirá en crecimiento negativo a finales de 2009 -según las previsiones de la Comisión Europea-, apostará así por que se mantengan especialmente "la protección al desempleo y las medidas sociales".

También incidirá en que el nuevo modelo económico que surja de esta crisis debe ser "sostenido y sostenible" no sólo en términos económicos, sino también social y medioambientalmente, añadieron las fuentes.

Subrayará asimismo que una vez que los Estados se centraron en un primer momento en esas medidas de estímulo fiscal para evitar que la crisis fuera peor, ahora ha llegado el momento de poner en marcha la reforma del sistema financiero, y, en concreto, el refuerzo del papel de los supervisores, donde el modelo de control del Banco de España puede ser tomado como ejemplo.

Sobre la propuesta que Francia y Alemania quieren llevar a la reunión de Pittsburgh para limitar los bonus de los directivos bancarios, las fuentes recordaron que España apoya esta iniciativa.