5d Inversión

Crisis económica y realidad fiscal

Uno de los aspectos más preocupantes de la crisis actual es la situación de las arcas públicas. Hasta julio, el Estado había recaudado alrededor de la mitad de lo que ha gastado y se estima que el déficit público supere el 10% del PIB a final de año, más de 100.000 millones. Esto supone que España ha pasado en dos años de ser el país con las finanzas más saneadas (2% superávit en 2007), a tener uno de los déficit fiscales más preocupantes de la UE. Ante este panorama, de auténtica emergencia fiscal, es imprescindible tomar medidas.

En primer lugar, es necesario un recorte del gasto público dado el aumento exponencial del gasto en prestaciones y subsidios. Un planteamiento realista exigiría dar a conocer a la ciudadanía que el actual nivel de gasto no es sostenible y que se tendrán que aceptar recortes en servicios y prestaciones. En España, las CCAA y los Ayuntamiento gestionan más del 60% del gasto. Sin embargo, este no es un tema que se esté debatiendo.

La segunda medida indispensable es un incremento de los impuestos. Esta no es una alternativa popular, puesto que la subida de impuestos afectará de forma inevitable a las clases medias, al ser necesario un fuerte incremento de la recaudación. No es posible conseguir un aumento importante de la recaudación que sólo paguen los ricos. Se trata de una situación de decrecimiento del PIB y, por tanto, una disminución de los impuestos tendría un efecto devastador sobre las enfermizas cuentas públicas.

La tercera vía obligatoria es activar mecanismos eficaces contra el fraude fiscal. Lo que hasta hace un par de años era un problema, esencialmente, de justicia tributaria, ahora es una necesidad económica absolutamente inaplazable.

El fraude fiscal ha aumentado con la crisis, sobre todo en los impuestos en los que se percibe un menor control, como el IVA y el Impuesto de Sociedades. Esto significa que en época de crisis hay que poner más medios para luchar contra el fraude. Inevitablemente, la subida de impuestos se centrará en rentas y productos controlados, lo que tendrá una carga adicional particularmente injusta para los ciudadanos honestos.

Las recetas para este tipo de situaciones suelen ser amargas. Sin embargo, un requisito imprescindible para salir de la crisis es aceptar y, posteriormente, corregir nuestra crítica situación fiscal.

Francisco de la Torre. Portavoz de Inspectores de Hacienda del Estado