EDITORIAL

El empuje de la telefonía móvil

En un momento en el que prácticamente todos los negocios luchan porque la caída de su actividad no se instale con claridad en los dos dígitos, el hecho de que se bata un récord no deja de sorprender. Es el caso de la telefonía móvil. El pasado mes de julio registró un máximo anual de contratación, con 358.080 nuevas líneas, con lo que ya se superan los 52 millones de líneas en España, según rezan los últimos datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Por operadores, Movistar encabezó las nuevas altas, seguida de Vodafone y los operadores móviles virtuales.

Este récord habla de la solidez de un negocio que, además, se caracteriza por su extraordinaria flexibilidad y elevada competencia. Prueba de ello son los 424.000 cambios de operador que se produjeron en julio. Y con un vencedor sorprendente, Yoigo, que obtuvo un saldo neto positivo de casi 30.000 altas debido, básicamente, a su agresiva política de precios.

La estadística de la CMT también pone de relieve otros dos rasgos sintomáticos del mercado de las telecomunicaciones en España: la preocupante ralentización del desarrollo de la red de banda ancha y el inevitable declive del parque de líneas de telefonía fija, que cae por decimotercer mes consecutivo.