Telecomunicaciones

Seis meses para llegar a un pacto de reparto de espectro

El tiempo empieza a apremiar. La reasignación de las frecuencias de 900 Mhz y la posibilidad de que puedan utilizarse para dar banda ancha móvil lleva años encima de la mesa, pero ahora la decisión no puede dilatarse mucho más allá de seis meses.

En primer lugar, porque a Telefónica le vence en febrero la concesión de 12,5 Mhz en esta banda.

Segundo, porque Bruselas ha hablado y una directiva que se aprobará este septiembre da seis meses a los países para resolver el problema de las frecuencias.

Pero los temas que hay que abordar son dos y ambos conflictivos. Por un lado está el deseo de Telefónica y Vodafone de que las frecuencias puedan ser usadas para dar telefonía móvil 3G y no sólo para voz. Por otro, el de Orange de aumentar el espectro que tiene en la banda de 900 megahercios de los 4 Mhz actuales a 10 Mhz y el de Yoigo de conseguir 5 Mhz, porque ahora no tiene ninguno.

Intereses contrarios

Pero para que la petición de Orange y Yoigo se haga realidad, Telefónica y Vodafone tendrían que perder espectro, desde los 16,5 Mhz y los 12,5 Mhz que tienen ahora, respectivamente.

El Gobierno prefiere que sean las operadoras las que lleguen a un acuerdo. Así lo pidió ayer el consejero delegado de Yoigo, Johan Andsjö, desde Santander, quien hasta repartió entre los presentes camisetas con el eslogan ¡Refarming YA! Yoigo asegura que no podrá competir en igualdad de condiciones si no obtiene espectro en 900, que es de mucha más calidad que el resto y permite cubrir más zonas con menos inversión.

Si las operadoras no se ponen de acuerdo, será el Gobierno el que decida.