Mercados

El Ibex redescubre el vértigo

El índice pierde los 11.000 puntos tras una remontada que dura cinco meses y medio.

Tras varias semanas tratando de conquistar la cota de los 11.000 puntos, bastó un mal dato de confianza del consumidor en Estados Unidos para que el Ibex perdiese la ansiada cota. Una prueba de las dificultades con las que se topa el índice para seguir al alza después de haber recuperado el 60% del terreno perdido desde los mínimos de marzo. La caída del 1,31% registrada el viernes impide al Ibex cerrar la quinta semana consecutiva al alza (cayó un 0,42%), pero el sabor de boca es agridulce.

A lo largo de la semana se han sucedido cifras como el PIB de Alemania y Francia o las tranquilizadoras perspectivas tanto del BCE como de la Fed, los principales aliados de los mercados, pese a la toma de beneficios del viernes. El Euro Stoxx 50 cayó el 1,34% y el S&P 500, el 0,85%

José Luis Cárpatos, analista de Serenity Markets, apuntaba el viernes que el indicador de crecimiento económico anualizado del Economic Cycle Research Institute (ECRI) ha subido de +10,4 a +13,4. "ECRI dice que esto significa que el año que viene vamos a ver la mayor recuperación de la economía desde los años ochenta, y va a sorprender a todos" y, aunque resalta que es un indicador que no falla nunca, Cárpatos confiesa también sus dudas ante tanto optimismo.

El mal dato de confianza desató las órdenes de venta el viernes en Wall Street

Al igual que la crisis, la subida bursátil, que dura ya cinco meses y medio, ha ido mutando con el tiempo. Lo que el 9 de marzo empezó como un simple cierre de posiciones cortas tras un desplome que alcanzó el 26% en dos meses pasó a ser el reflejo en Bolsa de las intervenciones públicas para evitar la quiebra de la banca. Salvado a corto plazo el peor de los escenarios, y descontadas las terribles cifras económicas del primer trimestre, se empezó a hablar de brotes verdes allá por mayo, más una sensación que una realidad, pero en todo caso una ayuda para la normalización. Tras algún amago de corrección en junio, los mercados tomaron carrerilla al hilo de la temporada de resultados empresariales en EE UU, mejor de lo esperado, con tres cuartas partes de los valores mejorando las previsiones. Y finalmente las cifras económicas han apuntalado la subida. Aunque la situación dista de ser positiva, las perspectivas dibujadas por el Banco Central Europeo y la Fed apoyan la tesis de que lo peor ha pasado.

Además, la situación financiera ha mejorado mucho. Numerosos indicadores de riesgo han vuelto a los niveles previos a la quiebra de Lehman. Es el caso del diferencial entre las letras del Tesoro de EE UU y el tipo interbancario en dólares a tres meses. Y el sector bancario se ha convertido en el termómetro de esta normalización, con el índice especializado Euro Stoxx ganando el 146% desde mínimos. La remontada del Ibex tampoco es despreciable, y también las Bolsas se acercan al nivel que tenían antes del punto de no retorno de la crisis: la quiebra de Lehman, una cota relevante psicológicamente.

Las perspectivas son poco claras. Desde un punto de vista técnico, los expertos prevén antes o después una corrección, pero la duración del rebote hace pensar que, salvo catástrofe económica, no se volverá a mínimos. En esta misma línea, los mercados de futuros parecen atisbar una mayor volatilidad para el mes de septiembre. Las dificultades del Ibex con los 11.000 puntos o las del S&P para alejarse de los 1.000 son reflejo de estas dudas. Pero la reticencia de los operadores a poner en práctica dicha corrección es también señal de lo contrario, de que en el mercado se valora la posibilidad de que las cifras económicas impulsen nuevas alzas. Y nadie querría perdérselas.

La caída del IPC acelera las compras de bonos

Los datos de inflación publicados a ambos lados del Atlántico sentaron bien a la renta fija al alejar las subidas de tipos de interés un tiempo. El IPC de la zona euro se situó en julio en el mínimo histórico del 0,7%. Por otra parte, en EE UU los precios no cayeron el mes pasado pero bajan el 2,1% en tasa interanual.

Estos datos animaron las compras de bonos, lo que provocó que las rentabilidades, que se mueven a la inversa que los precios, retrocedieran. El bono español subió el 1,57%, lo que situó el rendimiento en el 3,831%. El bono alemán, remontó hasta situar la rentabilidad en el 3,317% y cerrar así la mayor ganancia semanal desde febrero. En EE UU, el 10 años se situó en el 3,56%.

El euro se aleja del máximo del año

El euro concluyó la semana ligeramente -subió el 0,021%- al alza a pesar de que los datos económicos que se publicaron en la región confirmaron que tanto Francia como Alemania han salido de la recesión. El euro concluyó en 1,428 dólares y se aleja así del máximo anual de 1,447 que alcanzó el pasado 5 de agosto.

Y es que aunque los indicadores mejoran a ambos lados del Atlántico, todavía existen numerosas razones para mantener la prudencia. Así, el viernes la inesperada caída de la confianza del consumidor de la universidad de Michigan sirvió para alejar a los inversores del euro en favor del refugio del dólar. En lo que va de año, con todo, el euro aún acumula una revalorización del 1,5%.