Rajoy culpa a Zapatero de los "juicios paralelos" contra el Partido Popular
Rubalcaba califica la acusación popular como "de las más graves".
El presidente del PP, Mariano Rajoy, acusó ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de ser el "responsable" de los "juicios paralelos" que, en su opinión, se están llevando a cabo en la investigación a miembros de su partido.
Rajoy, que visitó un museo en Pontevedra, consideró que la investigación judicial del caso Gürtel se asemeja a la Inquisición y denunció que hay "detenciones televisivas" y "filtraciones" de secretos de sumario que no respetan el derecho al honor.
Además, criticó que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunciara que la Fiscalía iba a presentar un recurso contra una decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Rajoy opinó que De la Vega fue víctima de un "ataque de ansiedad" al conocer la decisión de esa instancia de archivar la semana pasada la causa abierta contra el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps.
Por ello, pedirá a De la Vega que comparezca para explicar sobre "por qué la Fiscalía tiene que recurrir y por qué es ella la que lo anuncia; si ella dio la instrucción y si le compete decir a la Fiscalía General del Estado cuándo tiene que recurrir y cuándo no".
Preguntado por si cree que él y otros miembros de su partido tienen sus teléfonos intervenidos, Rajoy indicó que el suyo le tiene "completamente sin cuidado" porque "no tengo nada de qué arrepentirme", dijo. Si bien precisó que "todos los miembros" de su partido comparten las declaraciones de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien insinuó la semana pasada que había indicios de que algunos dirigentes del PP tenían los teléfonos pinchados. Añadió que no denuncia esta situación a la justicia porque no confía "en sus responsables políticos".
Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba indicó: "Seis días después de las declaraciones de Cospedal, no habiendo presentado ninguna prueba ..., podemos concluir que es rotundamente falsa, es una infamia gravísima, probablemente de las cosas más graves que se pueden decir en democracia".