Denuncia

China acusa a Río Tinto de espionaje industrial

El grupo minero Río Tinto espió a productores siderúrgicos de China durante seis años, lo que les supuso 700.000 millones de yuanes (72.211 millones de euros) en costes extra a la hora de compra mineral de hierro, según un informe publicado por la página web www.baomi.org, dirigida por el Gobierno de Pekín y asociada a la Administración nacional para la protección de secretos de Estado.

China es el destino final de la mitad del comercio mundial de mineral de hierro, una actividad que mueve 52.000 millones de dólares (36.653 millones de euros) al año. Las autoridades del país detuvieron el pasado 5 de julio a cuatro empleados de la oficina de Shanghai de Río Tinto, incluido el ciudadano australiano Stern Hu, bajo la acusación de robar secretos de Estado. El caso, que ha deteriorado las relaciones entre China y Australia, se destapó tras la decisión del grupo minero de poner fin a un acuerdo de 19.500 millones de dólares (13.745 millones de euros) con Chinalco, en lo que hubiera sido la mayor inversión china fuera de sus fronteras.

Según el documento publicado, gracias a la información facilitada por los detenidos, China habría dado gratis "al empleador de los espías más de 100.000 millones de dólares (70.487 millones de dólares), aproximadamente el 10% del PIB de Australia", causando serias pérdidas a la siderurgia nacional, uno de los pilares de la economía china.