Siderurgia

Tubacex entra en pérdidas por primera vez en tres lustros

La evolución semestral de Tubacex, que consigue más del 90% de sus ventas en los mercados internacionales, demuestra una vez más que esta crisis no tiene fronteras. La caída de la demanda mundial ha provocado que la siderúrgica vasca haya vuelto a registrar pérdidas, después de tres lustros sin contabilizar números rojos.

Tubacex entra en pérdidas por primera vez en tres lustros
Tubacex entra en pérdidas por primera vez en tres lustros

El segundo fabricante mundial de tubos sin soldadura de acero inoxidable ha visto "profundamente afectada su actividad" en la primera parte del año "por la grave crisis económica internacional", que ha afectado a todos los sectores industriales "y ha derivado en un muy bajo nivel de demanda de tubos", según declaró ayer la compañía de Llodio (Álava).

Las ventas del grupo, cuyo presidente es Álvaro Videgain, cayeron un 32,8% en el primer semestre, hasta 239,31 millones. La repercusión de esta coyuntura en la cuenta de resultados provocó la aparición de pérdidas en el balance de Tubacex por primera vez en tres lustros. Contabilizó números rojos por 9,68 millones, frente al beneficio de 27,97 millones de la primera parte de 2008.

Pese a que la siderurgia mundial ha vivido en 2009 uno de los peores semestres de su historia, desde Tubacex observan en julio "una recuperación de los volúmenes de entrada de pedidos". La cotización del barril de petróleo supera lo setenta dólares y "hay una mejora de la confianza empresarial y de las expectativas de inversión en Asia y Estados Unidos".

Plan anticrisis

Tubacex aplica desde 2008 un plan de choque contra la crisis que incluye un "importante esfuerzo en la reducción de stocks", la optimización de su circulante y la aplicación continua de medidas por la competitividad y la reducción de gastos. Según sus responsables, estas medidas han permitido la generación de 58,8 millones de caja en el primer semestre, "que reducen la deuda neta hasta 157 millones", un 27% menos que al cierre de 2008. Tubacex ha aplicado "de forma limitada" el expediente de regulación de empleo aprobado para 878 trabajadores de los centros alaveses de Llodio y Amurrio, a aplicar hasta el próximo 31 de diciembre el grupo tiene 1.866 empleados y no ha renovado los contratos eventuales.

La siderúrgica mantiene sus inversiones y reconoce que la crisis afectará a su balance en 2009. El valor cerró en Bolsa a 2,62 euros, lo que supuso un retroceso del 3,32%.

Fin a la racha de récords

El grupo alavés ha registrado resultados récord en los últimos cuatro ejercicios. Incluso en 2008 consiguió los segundos mejores beneficios de su historia, pese a que la crisis le recortó un 33,7% al resultado final. El barril de petróleo a 150 dólares justificaba extracciones en cualquier parte del mundo y en la condiciones más complejas. Ahora, que cotiza a 70 dólares (a 50 dólares se abandonan muchas explotaciones), Tubacex confía en la recuperación de la demanda en la última recta de 2009, tanto en el ámbito del petróleo como en el del gas y la generación eléctrica. Su presidente, Álvaro Videgain, también apuesta por las futuras inversiones en centrales nucleares. El grupo mantiene su alianza con la multinacional francesa Vallourec & Mannesmann, "que reforzará fuertemente la cartera de producto del grupo en los próximos meses". En paralelo reforzará sus fábricas para que elaboren productos de mayor valor añadido. Realizará inversiones en Amurrio y Austria.