Jordi Griful

"El paro empieza a afectar a empleados muy cualificados"

Se siente afortunado por haber tenido el privilegio de montar una firma desde cero. Harto de hablar de innovación y no ver cambios, apuesta por convertir a España en una desarrolladora de software.

Es el alma de la consultora Avanade en España. Jordi Griful (Barcelona, 1957) trabajaba en una filial de Accenture cuando fue seleccionado en el año 2000 para desarrollar la subsidiaria de la consultora estadounidense y de Microsoft en España. Empezó "solo, con dos cajas de documentos y nada más". Hoy la compañía (participada en un 80% por Accenture y en un 20% por Microsoft) factura 35 millones, tiene 500 empleados y se revela, además, como una muestra del cambio drástico que ha sufrido el mercado laboral en España en poco menos de un año.

¿Por qué nace Avanade?

"Tenemos que pensar qué queremos hacer, el problema es que no estamos abriendo vías"

Nacimos a partir del cambio de estrategia de Microsoft a nivel mundial, cuando se plantea ampliar su negocio centrado en los particulares y entrar en el mundo de las grandes empresas. No fue un momento fácil, en el año 2000, en plena crisis de las empresas de internet.

Arrancar de la mano de Accenture y Microsoft debe facilitar la captación de clientes.

Hace 10 años el software de Microsoft no era una alternativa para las grandes empresas y no ha sido fácil conseguir que lo sea. Una de nuestras funciones desde los inicios fue darnos a conocer a los consultores de Accenture para que nos tuvieran en cuenta como una tecnología más a la hora de desarrollar un proyecto en una empresa. Al principio ellos también creían que Microsoft era para ofimática, no para La Caixa o cualquier otra grande. El consultor es imparcial y expone al cliente tres alternativas y nosotros hemos ido convenciendo a todo el mundo de que podíamos estar ahí, junto a IBM, Oracle o SAP.

¿Cómo les afecta la crisis?

Desde nuestro nacimiento hemos crecido a una media del 20% anual, algo de lo que estoy muy orgulloso, si se tiene en cuenta que empezamos en crisis y poco después ocurrieron los atentados del 11-S. Este año tenemos previsión de llegar a los 35 millones, seguiremos creciendo, pero a un ritmo inferior a los dos dígitos. Llevo 30 años de carrera profesional y la verdad es que nunca había visto una situación como la actual, algo tan generalizado a todos los sectores. Además me preocupa que EE UU y el resto de Europa arranquen y España se quede atrás.

¿Qué se puede hacer para evitar que eso ocurra?

Todos le damos vueltas a lo mismo, a la innovación, pero hay que pasar ya de las palabras a los hechos. ¿Por qué no nos posicionamos como país desarrollador de software? Hay países que sólo ofrecen mano de obra barata, nosotros podemos aportar más, infraestructuras, mejor comunicación, mejor formación y seguridad a la hora de ofrecer calidad y cumplimiento de plazos. Lo que está claro es que tenemos que pensar qué queremos hacer, en qué nos queremos especializar, cuál va a ser el motor de nuestra economía. No podemos competir en mano de obra barata. Ahora Seat tiene el Q3, pero ¿después qué? Nuestro punto débil es que no estamos abriendo nuevas vías.

¿Dónde desarrolla Avanade?

Tenemos una plantilla de 500 empleados en España, 100 de ellos en la fábrica de software de Málaga. Avanade tiene también centros en India, Manila, Casablanca y Argentina por costes, eso es imparable, pero no es incompatible con tener una factoría en el país, por proximidad, por cultura, por idioma. Creo que en Andalucía, Castilla o Extremadura se podría apostar por eso, los costes laborales son menores y la calidad de vida mejor, todo está en Barcelona y Madrid y no tendría que ser así. Estos centros ofrecen la ventaja de que los clientes no tienen que desplazarse a India para ver cómo va su desarrollo. El problema que tenemos para hacerlo es el pobre nivel de inglés.

¿Sigue siendo así? ¿No mejora con en las nuevas generaciones?

Sigue siendo una barrera, yo a mis hijos les digo tiene dos, de 22 y 16 años que estudien lo que quieran, pero que el inglés es fundamental. A los que tienen entre 22 y 25 años todavía les falta nivel, quizá con los de 14 o 16 sea ya diferente. Pero está claro que España tiene dos problemas en competitividad; la educación, inglés incluido, y la poca movilidad geográfica. Es un drama desplazar a los consultores incluso por España. Tenemos que ser más competitivos.

¿Cómo ve el mercado laboral? ¿Reciben más currículos que antes?

Han aumentado drásticamente, y ha cambiado el perfil, hay gente en el mercado con mucha experiencia, ya no son los que buscan su primer trabajo. El cambio del mercado laboral ha sido brutal. Hace un año estábamos preocupados por encontrar técnicos especializados, por cómo retener el talento y cómo aumentar la fidelización. Ahora hay mucha gente válida, parada o que prevé estarlo, y que te pide trabajo. Se está empezando a quedar en paro personas muy cualificadas, algo que hasta ahora no pasaba. Quizá lo que queda por delante en cifras de paro no sea muy espectacular en cuanto a volumen, pero sí lo será porque atacará a otros perfiles, a gente muy formada que hasta ahora no hubiera podido imaginar que tendría problemas. También ha cambiado la estabilidad, los más jóvenes se cambiaban de empleo por un poco más de retribución sin tener en cuenta la carrera profesional. Ahora se vuelve a valorar el esfuerzo y el trabajo bien hecho y no sólo la comodidad. En vacas gordas todo va bien, en las flacas se mira con lupa.

¿Tiene sentido hablar de la retención del talento o queda para etapas de menos paro?

Ha cambiado la manera en que se gestiona el talento, pero continuamos luchando por tenerlo y retenerlo. Nosotros estamos aprovechando para incorporar gente muy buena que está parada. Queremos mejorar nuestra plantilla, ahora los más flojos lo tienen peor, en caso de que haya necesidad de redimensionar en las empresas ya se sabe a que tipo de empleado le tocará.

Tiempos para apostar por el talento

Hasta 2007 Avanade y las empresas del sector pasaron por rotaciones de personal del 20% y 25%. "En 2007 bajó a entre un 13% y un 15%, y ahora está en un 7%", explica Jordi Griful, director general de Avanade España.

En la selección de personal los cambios producidos son, según explica, que no hay una búsqueda masiva como antes, "sino más cualitativa". Para Griful, la ilusión primero, y el esfuerzo y el sacrificio después son los valores más importantes a la hora de seleccionar a un empleado. También "que quiera desarrollar una carrera con nosotros y que sepa trabajar en equipo". "No engañamos, esa persona va a tener problemas cada día, presiones, plazos y presupuestos que cumplir, eso es muy satisfactorio si te enfrentas con ganas, si te gusta, pero sin ganas no se puede hacer".

Avanade está en la actualidad realizando contrataciones puntuales, "lo que es una apuesta arriesgada en la coyuntura en la que estamos, sin ritmo de crecimiento, pero si no lo hago creo que perderé una oportunidad de ser más competitivo, es una apuesta personal", afirma Griful. La empresa que dirige, con 500 empleados, "está bien dimensionada", "pero lo cierto es que las que tienen miles de trabajadores tienen una situación más complicada ahora".