Salarios

Los trabajadores extranjeros ganan un 25% menos que los españoles

Los asalariados extranjeros cobran de media 16.470 euros, un 24,7% menos que el sueldo medio de un español, que asciende a 21.881 euros, según la última estadística del IRPF que acaba de elaborar Hacienda. Un 2,4% la recaudación por el impuesto de la renta corresponde a contribuyentes foráneos.

La Agencia Tributaria ha diferenciado por primera vez en la estadística del IRPF entre las declaraciones de nacionales y extranjeros. En 2007 -último año sobre el que hay datos- se presentaron 18,7 millones de declaraciones. De éstas, un 4,7%(885.774) pertenecieron a extranjeros que tienen su residencia fiscal en España. Aun así, hay que tener en cuenta que aquellos trabajadores que cobren menos de 22.000 euros anuales no están obligados a hacer la declaración.

Los datos de Hacienda muestran la peor situacion laboral a la que se enfrentan los inmigrantes frente a los españoles. Sólo así se explica la notable diferencia, superior a 5.400 euros entre las retribuciones dinerarias -se excluyen los pagos en especie- de unos y otros. Además, las retenciones que aplican cada mes las empresas sobre sus empleados también muestra esa diferencia. Así, de media, a un trabajador foráneo se le retienen 2.124 euros al año, casi 1.800 euros menos que la retención media de los españoles. Por otra parte, los pagos en especie son más habituales entre la población inmigrante.

Mejor van las cosas para los extranjeros que se han hecho autónomos y, por tanto, tributan en el IRPF por "rendimientos de actividades económicas". En este caso, los inmigrantes declararon 9.144 euros anuales, mientras que los rendimientos de los autónomos españoles ascendieron a 10.188 euros. La diferencia, 1.000 euros, es muy inferior a la brecha que existe entre los asalariados.

En cualquier caso, la cuota resultante de la autoliquidación, es decir, el dinero que finalmente cada contribuyente paga a Hacienda, diverge notablemente. Cada español paga de media 4.903 euros al año al fisco en el IRPF, mientras que los extranjeros abonan 3.319, un 32,3% menos. De los 65,3 millones que ingresó Hacienda por la campaña de la renta de 2007, un 2,4% correspondió a ciudadanos extranjeros.

Los datos muestran situaciones curiosas. Por ejemplo, sólo un 0,7% de los extranjeros que presentan la declaración de la renta obtiene beneficios por el alquiler de inmuebles, sin embargo, éstos sonmayores que en el caso de los españoles.Una posible explicación es que los alquileres promovidos por foráneos se centran en zonas costeras, donde el precio de los arrendamientos es mayor.

Por otra parte, de los 6,6millones de contribuyentes que gozan de deducciones por vivienda, sólo un 3,6% son inmigrantes. Aun así, de media, se desgravan 584 euros, 62 eurosmás que el grupo de los nacionales. Y sólo 1.500 contribuyentes extranjeros tienen abierto un plan de pensiones, frente a un total de 4,4 millones. Los inmigrantes se deducen por él, 1.131 euros al año, mientras que los nacionales alcanzan los 1.581 euros.

Diez años para bajar 20 puntos la brecha salarial

Cuando un inmigrante llega a España y encuentra trabajo, su salario es, de promedio, un "30% inferior al de un trabajador de nacionalidad española de similares características en términos de nivel educativo y experiencia profesional". Esa es la principal conclusión de un estudio publicado en el último boletín estadístico del Banco de España. Si el trabajador inmigrante no goza de experiencia laboral previa, entonces el salario es un 35% inferior al de un trabajador nacional.

Ello, explica el informe, se debe a las diferencias entre sectores y ocupaciones en que se emplean los trabajadores inmigrantes frente a los de nacionalidad española. El Banco de España afirma que pasados diez años tras la llegada de un inmigrante, la brecha salarial se reduce 20 puntos porcentuales, del 35% al 15%. Sin embargo, no se trata de un descenso gradual, ya que transcurridos los diez años, la diferencia de salario permanece invariable en el 15%. Aun así, el Banco de España realiza tal afirmación con mucha cautela ya que la inmigración en España es un fenómeno relativamente reciente y no se dispone de datos concluyentes sobre el comportamiento laboral de inmigrantes con carreras laborales muy largas en el país.

Hace 15 años, la población inmigrante representaba poco más del 1% del total, porcentaje que ha subido hasta el 12% en 2008.

El Banco de España considera que la reducción gradual de la brecha entre los salarios de trabajadores foráneos y nacionales indica que los flujos migratorios "pueden llegar a contribuir de forma positiva a la evolución de la productividad del trabajo en los próximos años.