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Las rebajas salariales dejan de ser tabú para los directivos españoles

El 80% de los ejecutivos cree que contener el sueldo es un mal menor. Llegan a aceptar recortes del 15% al 20%.

Las rebajas salariales dejan de ser tabú para los directivos españoles
Las rebajas salariales dejan de ser tabú para los directivos españoles

Lo que era impensable hace años: la contención salarial de la cúpula directiva de las empresas, se ha convertido actualmente en el día a día de las compañías. Según un estudio reciente de Michael Page, "el 80% de los directivos españoles están tan concienciados de la época que viven que asumen la congelación salarial como algo necesario. Y no sólo eso; César Castel, director de operaciones de Adecco Profesional, asegura que "en estos momentos la moderación salarial es algo se da por hecho. Se habla de recortes del salario que van del 15% al 20%".

El hecho de que "la crisis de la avaricia" haya desestabilizado la economía mundial ha puesto sobre la mesa un asunto que durante años ha sido eludido por las cúpulas empresariales. Si en épocas de bonanzas, pocos se atrevían en la junta de accionistas a criticar la política retributiva de la dirección, ahora ocurre lo contrario. Las memorias de responsabilidad social corporativa, que se publican en la CNMV, han dejado al descubierto los grandes sueldos en un momento especialmente delicado.

Eliana García, associate principal de Michael Page Executive Search, sostiene que "es comprensible que la remuneración que tienen los altos directivos crezca siempre que la empresa tenga buenos resultados, pero a los accionistas y al público les choca que éstas sean retribuciones astronómicas y que incluso se den también en empresas que han entrado en grandes pérdidas".

Esta percepción se basa "en la discrecionalidad de los criterios de los comités ejecutivos", señala el informe de Michael Page. Pero habría que apuntar algo más: la demanda del mercado. Hace años el presidente de Santander, Emilio Botín, publicó un informe en el que comparaba la remuneración de los directivos de su banco con el resto de las principales firmas financieras mundiales, hoy desaparecidas. Sin duda, los salarios resultaban mucho más moderados que el resto de sus competidores, pero algunos no dejaban de ser mayores a los que perciben el presidente del Gobierno o los ministros. "La excusa de que es el mercado quien marca los precios parece que ya no vende tanto" señala un experto de recursos humanos.

La imagen de los excesos ha caído en picado tras el abuso de algunas entidades financieras que luego ofrecieron importantes pérdidas. Entre las compañías más golpeadas por la crisis y que más se han moderado el salario destacan las constructoras y promotoras inmobiliarias, seguidas de los bancos y cajas, aseguran en Adecco Profesional. Muchas, como ha sido el caso de Caixa Galicia, BBVA y Santander han contenido sueldos para 2009 e incluso los han recortado, como lo hizo Caixa Galicia con un tijeretazo del 20% para la dirección.

Pero para el profesor de IE Business School era algo imprescindible. "No se puede solicitar a los trabajadores sacrificios si luego la dirección sigue cobrando sus bonus". La tendencia para este 2009 es que los ejecutivos liguen su retribución variable no tanto a los resultados anuales, sino a medio e incluso largo plazo. Sembrar ahora la moderación para recoger mañana.

Coherencia a la hora de convencer

"La claridad y la coherencia empresarial son claves para transmitir confianza en la organización", asegura Rafael Fernández, profesor de Recursos Humanos de IE Business School. Desde el punto de vista de este directivo, dedicado también a la docencia, "no se puede pedir sacrificios a la dirección y a los trabajadores si no hay un plan de negocio detrás o luego la compañía incurre en gastos desmesurados, compras de compañías, etc.".

El tutor de IE Business School asegura que estas políticas pueden deteriorar cultura de la empresa. "La que decide recortar o moderar el salario debe establecer por cuánto tiempo lo va a llevar a cabo y qué ahorro se va a conseguir. En ningún caso debe ocultar sus intenciones, porque eso genera desconfianza".

"Nadie sabe cuánto va a durar una compañía, ni los propietarios tienen la bola de cristal, pero sí se pueden comunicar los planes", añade.

César Castel considera que "el directivo español al que se le explica el entorno y el plan de objetivos a largo plazo, no tiene ningún inconveniente en sacrificarse por la compañía. Sin embargo, si se trata de un recorte puro y duro, sin un plan estratégico detrás, resulta más difícil de implicar a la dirección", añade.

Para Rafael Fernández "la empresa también tiene que sacrificarse y ofrecer compensaciones, como una mejor conciliación del tiempo laboral con el familiar, cuidar mucho la promoción interna y la formación".

Los grandes fichajes han caído un 37% en lo que va de año, según las grandes consultoras de selección de personal. El cierre de resultados del primer trimestre del presente año ha sido decisivo para marcar una política retributiva más modesta. Durante 2009 se decidirá lo que pasará en los próximos ejercicios, al menos hasta el año 2012.

A cambio de...

Recuperar la retribución previa a la crisis. Los directivos son conscientes de que deben sacrificarse, pero un periodo transitorio, que hay que marcar según las perspectivas empresariales.

Subir el sueldo cuando se recupere la senda de los beneficios. La contención o recorte debe estar compensado en el futuro con un compromiso, que puede ser vía la retribución variable y una política a medio plazo.

Mejorar la conciliación laboral y familiar. La dirección también tiene familia y, aunque los tiempos exijan dar lo máximo, no está de más pensar en la salud de la dirección.

Aportación futura a un plan de pensiones. Puede ser un compromiso a futuro, pero que se alcance ahora.

Ofrecer una agencia recolocadora para los que se marchen. Los expertos creen que eso garantiza más tranquilidad a los trabajadores que se quedan y los que se van.

Política de promoción interna a los que se queden. Los fichajes no están ahora bien vistos, pero sí, en cambio, la promoción interna.

Intensificar la formación. Suele ser la mejor bonificación de un ejecutivo para su autoestima.

Recortes viables

Los ejecutivos empiezan a aceptar incluso recortes salariales, pero a cambio exigen un plan de negocio factible que garantice la viabilidad de la compañía así como el mantenimiento de la masa productiva. "Ponen la carne en el asador con recortes del 15% al 20%", según aseguran en Adecco Profesional.