Escándalo

La Hacienda británica investiga a varios ministros y subsecretarios del Gobierno

La Hacienda británica ha lanzado una investigación para determinar si más de cuarenta ministros o subsecretarios del Gobierno de Gordon Brown violaron la ley al reclamar la devolución del dinero gastado en asesores fiscales para sus declaraciones personales, según la prensa.

En una de las revelaciones diarias sobre supuestos abusos de los diputados británicos, The Daily Telegraph denuncia hoy que entre quienes se hicieron sufragar ese gasto por el erario público figuran nueve ministros, entre ellos los titulares de Finanzas, Alistair Darling; Asuntos Exteriores, David Miliband, e Interior, Jacqui Smith.

Los miembros del Gobierno laborista insisten en que el llamado "Libro Verde" permite esas prácticas, pero, según la Hacienda Británica, los parlamentarios están sujetos a las mismas leyes fiscales que el resto de los ciudadanos.

Fuentes de Hacienda confirmaron al periódico que "un principio general de la legislación fiscal es que los gastos de contabilidad en los que se incurra al hacer la declaración fiscal no son deducibles".

"Los miembros del Parlamento son responsables de sus asuntos fiscales y de presentar sus propias declaraciones a las autoridades", afirma Mike Warburton, experto de la firma de contabilidad Grant Thornton, citado por el diario.

Docenas de ministros o subsecretarios del Gobierno laborista se exponen a una investigación por parte de Hacienda. Por su parte, el líder de la oposición conservadora, David Cameron, dijo que obligará a cualquier parlamentario de su partido que haya reclamado dinero por ese concepto a que lo devuelva inmediatamente.

Cameron calificó de "increíble" que algunos diputados hayan presentado ese tipo de reclamaciones, que calificó de "totalmente equivocadas". "The Daily Telegraph" continúa por tercera semana consecutiva sus revelaciones sobre abusos del dinero público por parte de diputados de los tres grandes partidos: laboristas, conservadores y liberal-demócratas.

Así, según el periódico, el diputado conservador John Greenaway se hizo pagar con dinero público fucsias, petunias y otras flores por un valor total de 570 euros, mientras que otra parlamentaria "tory", Jury Kirkbride, ha estado pagando a su hermana un salario por trabajos de secretaria aunque viven a más de 160 kilómetros de distancia una de otra.

Otras revelaciones sobre gastos de los diputados británicos se refieren a todo tipo de chanchullos con hipotecas y alquileres de las segundas residencias a las que muchos de ellos tienen derecho por el lugar donde está su circunscripción.