Aerolíneas

Iberia deja en tierra otros nueve aviones para ajustar su flota a la caída del tráfico

El plan de contingencia de Iberia para hacer frente a la crisis del tráfico aéreo incluye entre sus nueve medidas principales dejar en tierra a otros nueve aviones, con lo que la flota se ha reducido en 30 aparatos en año y medio. La empresa no tocará su caja de 2.200 millones en el marco del plan de ajuste para defender su posición financiera en la fusión con British Airways.

Iberia
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La compañía aérea Iberia ha dado a conocer al conjunto de su plantilla a través de una publicación interna las principales medidas del plan de contingencia que ha puesto en marcha para "contrarrestar el impacto de la importante caída de la demanda en la cuenta de resultados" de la compañía.

Una de las medidas más relevantes es la decisión de dejar en tierra otros nueve aviones, de forma que en el último año y medio la empresa ha retirado 30 aeronaves de su operación. A comienzos de 2008 la programación de la aerolínea se hacía con 150 aparatos y ahora su flota en propio está compuesta por 120 aeronaves.

Esta nueva vuelta de tuerca en la reducción de la capacidad operativa se produce, en primer término, por la parada temporal de cinco aparatos del modelo Airbus 320 de corto y medio radio que, hasta hoy, prestan servicios en rutas nacionales y europeas de la aerolínea. Otros dos aparatos, en este caso del modelo Airbus 340 para vuelos transoceánicos, habían sido adquiridos en su día al fabricante europeo de aviones. Estaba previsto que se incorporaran a la operación durante el ejercicio de 2009, pero su entrega ha sido aplazada. Con esta medida son ya 11 las aeronaves nuevas cuya compra fue comprometida con Airbus pero que, a causa de la crisis, han visto aplazada su entrega.

Los otros dos aparatos que dejarán de volarse son los que explota la compañía Gestair para Iberia en régimen de wet lease (alquiler de aviones con tripulación). Esta decisión se produce como consecuencia del pacto alcanzado en el convenio colectivo de los pilotos entre la dirección de la aerolínea y el sindicato Sepla.

En principio, la suspensión del wet lease se produce para los dos ejercicios próximos y queda limitado al 3% de la operación total en el año siguiente y al 5% en los sucesivos. En su comunicación a los trabajadores, sin embargo, la dirección de Iberia asegura que los acuerdos de wet lease han quedado "cancelados".

La nueva reducción de la flota es consecuencia de la decisión de Iberia ajustar de nuevo su oferta en el mercado hasta un 4%.

A parte de estas medidas de ajuste la empresa que preside Fernando Conte está poniendo en marcha otras como la concentración de sedes para reducir el número de alquileres, o la renegociación del coste de los suministros con todos los proveedores de la aerolínea. La publicación interna de la compañía explica que todas las acciones del plan de contingencia están destinadas a conseguir tres objetivos. El primero es contrarrestar el impacto de la caída de la demanda en el balance de Iberia. El segundo, "mantener la posición de la compañía en los mercados estratégicos". El tercero de los objetivos consiste en "reducir las salidas de caja para proteger nuestra situación financiera".

Este último punto la despertado susceptibilidades entre los representantes de los trabajadores. Fuentes de los sindicatos con mayor representación en Iberia han señalado que la fuerte posición de caja de la compañía, 2.200 millones de euros a final del pasado ejercicio, debería servir para "limitar los sacrificios que se piden a los trabajadores en estos momentos de crisis ya que tal superávit ha sido conseguido con el esfuerzo de todos en los tiempos de bonanza".

Evitar las salidas de caja ante la fusión con British

La dirección de Iberia afirma en su comunicación a los trabajadores sobre el plan de contingencia que no está dispuesta a utilizar su posición de caja para hacer frente a los efectos negativos de la caída del tráfico en el balance. Esta decisión se relaciona con el proceso que tiene en marcha desde julio de 2008 para fusionarse con la aerolínea British Airways. Iberia desea "proteger su posición financiera" en dicho proceso.

En relación con la fusión la información que se ofrece a la plantilla es escueta. Explica textualmente que "se mantienen la conversaciones y será, si se produce finalmente, uno de los pasos más importantes en el proceso de consolidación de la industria aérea europea".

Fuentes conocedoras de las negociaciones entre Iberia y British dijeron que en el consejo celebrado la pasada semana por la compañía española sus propietarios autorizaron a Fernando Conte a seguir con las conversaciones y se plantearon como nuevo calendario para evaluar los avances el próximo mes de junio. La principal dificultad en las conversaciones se centra en el déficit del plan de pensiones de los empleados de British.

En tierra

El número de aviones que han dejado de volar en el aeropuerto de Madrid-Barajas el último año como consecuencia de la caída del tráfico aéreo se eleva a 130 aparatos, según ALA, la patronal de las aerolíneas nacionales y extranjeras que opera en España.