Automoción

Seat mantiene la exigencia de reducir costes a pesar de conseguir el Q3

El presidente de Seat, Erich Schmitt, mantuvo ayer su discurso de los últimos meses al exigir una reducción adicional de costes a la plantilla hasta 2011, momento en el que se iniciará la producción del Audi Q3. Schmitt reconoció que hasta entonces deberá ampliarse el expediente temporal de empleo. CC OO contestó que las ayudas públicas de 140 millones a Seat deben beneficiar también a los proveedores españoles.

A pesar de la alegría por la adjudicación del Audi Q3 a la factoría de Martorell (Barcelona), el presidente de Seat, Erich Schmitt, compareció ayer con el mismo tono de exigencia de hace un año, justo antes de anunciar la producción del nuevo Ibiza en la factoría española. Schmitt lanzó un mensaje invariable a los sindicatos, al vaticinar que serán necesarias 'medidas adicionales' de flexibilidad que no concretó. La factoría debe aumentar su competitividad, puesto que 'frente a las plantas de Europa del Este, en lo que respecta a los costes aún no hemos conseguido el objetivo', aseguró el responsable de la marca española.

Schmitt sólo especificó que hasta que se inicie la producción del Q3 en 2011 deberá ampliarse el actual expediente temporal de empleo y que los aumentos salariales se deberán situar por debajo de la inflación. En cualquier caso, este objetivo ya se ha conseguido, tras el referéndum de marzo, en el que los trabajadores aceptaron congelar el sueldo este año y aumentar la mitad del IPC en 2010. El secretario general de la sección sindical de CC OO e Seat, Manolo Gálvez, explicó ayer que Seat ha utilizado la congelación salarial como una forma de negociar el nuevo convenio, mientras que Audi y Volkswagen en ningún momento han 'tenido en cuenta' este aspecto para adjudicar el Q3 a Martorell, valorando exclusivamente la calidad de la producción y la competitividad de la factoría.

El consejero de Innovación de la Generalitat, Josep Huguet, desveló que Volkswagen se decantó por asignar el nuevo modelo a la planta española por el compromiso de nuevas ayudas del Ministerio de Industria para el año próximo y por la creación de una sociedad mixta para temas tecnológicos con la administración catalana. El total de ayudas (créditos a interés cero en su mayoría) conseguidas por Seat alcanza los 140 millones. Schmitt negó que las subvenciones alcancen los 300 millones, que es la inversión para el nuevo modelo. Finalmente, Manolo Gálvez valoró positivamente que Audi adjudicara a la factoría de Eslovaquia la producción de un modelo Seat de pequeño formato.

Volkswagen y PSA Peugeot Citroën encaran la cuesta abajo

Volkswagen finalizó 2008 como el gran triunfador entre los principales actores de la industria. 2009 no ha comenzado tan bien. El grupo ganó 243 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un retroceso del 73,8%. El presidente, Martin Winterkorn, señaló que la compañía 'no es inmune' al drástico deterioro del entorno económico. La cifra de negocio alcanzó los 23.999 millones, el 11,2% menos, tras vender 1,4 millones de unidades, con una reducción del 10,4%. La buena noticia está en la liquidez de su división automovilística, que creció un 34% hasta 10.700 millones. La compañía señaló que la 'elevada volatilidad del mercado' no permite hacer previsiones de resultados para el resto del ejercicio, aunque confirmó que lo cerrará con una facturación inferior a la de 2008.

Algo peor le fue al grupo PSA Peugeot Citroën. El consorcio francés registró una facturación de 10.973 millones en el trimestre, lo que supone una reducción del 24,9%. La compañía confirmó que registrará pérdidas al cierre del año. El grupo vendió 713.000 unidades en durante el primer trimestre, el 18,7% menos.