A fondo

Oracle rompe las reglas de la industria TI

Oracle rompe las reglas de la industria TI
Oracle rompe las reglas de la industria TI

Larry Ellison siempre ha querido emular a Bill Gates y conseguir el mismo poder e influencia en el sector de las tecnologías de la información (TI) que su histórico rival. Parece que se ha salido con la suya. Si hace apenas cuatro años Oracle sólo era vista como un gran desarrollador de bases de datos, donde sin duda era la reina, bajo su dirección ha ejecutado una ambiciosa política de adquisiciones que le ha llevado a dar cuerpo a un gigante tecnológico al que hoy es difícil hacer sombra.

Oracle se ha hecho grande a base de compras. La compañía, actualmente el segundo mayor fabricante de software del mundo, ha adquirido más de 30 empresas; sólo desde 2004, su controvertido máximo ejecutivo ha gastado más de 34.500 millones de dólares en engullir otros gigantes tecnológicos que reforzaban su posición en distintos segmentos de mercado. La compra de Peoplesoft le hizo fuerte en aplicaciones de gestión empresarial (fundamentalmente en ERP), Siebel le dio un impulso sin parangón en software para gestionar la relación con los clientes (CRM). Después Hyperion le aportó una fortaleza indiscutible en el llamado business intelligence (aplicaciones que permiten explotar el valor de la información en las empresas) y Bea Systems le rellenó sus vacíos en software de infraestructuras o middleware (gestión de identidades, herramientas de colaboración, etcétera).

Un puzle estudiado pieza a pieza. Ahora, con la compra de Sun Microsystems por 7.400 millones en efectivo (5.710 millones de euros), el magnate de las TI da otro golpe de efecto. Quizá el más importante en la historia de la compañía porque la operación no sólo cambia su perfil de empresa, sino todo el escenario en el se mueve el conjunto de la industria, según reconoció ayer uno de sus rivales, HP, por boca de su vicepresidente para Europa, África y Oriente Medio, Francesco Serafini. También lo ven así expertos españoles como Iván González, director de análisis de Penteo, quien apunta que esta compra cambia las reglas de funcionamiento del sector de las TI. Lo cierto es que Oracle al comprar Sun entra en el negocio del hardware, fundamentalmente en servidores y máquinas de almacenamiento, dos áreas clave en pleno boom del llamado cloud computing o computación en red. Pero también se refuerza de manera notable en el segmento del software (especialmente en bases de datos y soluciones de infraestructura). Con una peculiaridad: adquiere software desarrollado y comercializado bajo el modelo de Opensource (código abierto), que también está experimentando un fuerte tirón en la industria.

El futuro pasa por crear grandes 'players' presentes en todos los mercados

El movimiento de Oracle coloca a la compañía de Larry Ellison a un nivel similar al de IBM como proveedor de sistemas integrados para empresas. Sólo le falta los servicios, pero ya hay voces que no descartan que la próxima vez que el ejecutivo saque la chequera sea para comprar una compañía de consultoría y servicios TI.

La última operación de este empresario, tildado muchas veces de egocéntrico, también revela una tendencia imparable a la vista de numerosos analistas: el futuro pasa por crear grandes players presentes en todos los mercados, a imagen y semejanza de IBM o HP, o ahora de la propia Oracle, que con Sun entra en el mundo de los sistemas críticos (hardware), un as en la manga que aprovechará para vender sus bases de datos y su software, y enganchar todo ello con servicios de tecnologías de la información.

Tampoco hay que olvidar que en su estrategia, este fanático de la vela y principal accionista de Oracle, ha contado con el respaldo de los grandes inversores. Desde 2004, momento en que Ellison empezó la fiebre de compras, las acciones de Oracle han subido un 70% en Bolsa (de 10 a 18,80 dólares por título); más de un 30% en el último mes y medio. Quizá por eso, Oracle, pese a haber dedicado una gran suma de dinero a adquirir compañías y a I+D, decidió dar su primer dividendo el pasado marzo.

Ellison ha derrotado a figuras tan poderosas en el sector tecnológico como Scott McNeally (que pese a haber puesto en pie una empresa tan visionaria como Sun no fue capaz de establecer una estrategia que le permitiera mantener su independencia), Tom Siebel o Craig Conway. Ahora queda por ver qué harán otros gigantes como IBM y HP para no perder terreno y completar su puzle de soluciones (¿quizá comprar una empresa de ERP?) o qué movimientos emprenderán SAP o Microsoft para seguir siendo jugadores de primer nivel.