Convenio

Los promotores madrileños podrán incluir sus pisos protegidos en "stock" en los planes municipales

El Ayuntamiento de Madrid ha elaborado un convenio que permitirá a los promotores privados incluir sus viviendas protegidas de obra nueva en los programas municipales, con el fin de agilizar el sector de la construcción e impulsar la venta de la bolsa de pisos en "stock".

El coordinador general de Vivienda, Juan José de Gracia, se ha reunido hoy con miembros de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA) para transmitirles los detalles del convenio-marco y las medidas de las que podrán beneficiarse, ha informado el Ayuntamiento.

Los inmuebles deberán cumplir con determinadas condiciones como estar situados en la ciudad de Madrid, tener la calificación provisional de protección pública y ser de obra nueva.

Estas viviendas pasarán a formar parte de las convocatorias municipales de vivienda protegida, y serán adjudicadas a los ciudadanos inscritos en el Registro Permanente de Solicitantes del Ayuntamiento de Madrid.

De esta forma, las viviendas procedentes de los promotores privados cumplirán con las mismas condiciones que las promovidas directamente por la EMVS en cuanto a los plazos de entrega, precios y duración de la calificación, entre otras.

Para Juan José de Gracia, con este convenio "el Ayuntamiento de Madrid acompaña a los promotores privados en la actual coyuntura económica que ha supuesto un cambio de ciclo en el sector inmobiliario, con ideas e iniciativas de apoyo que tratan de agilizar un sector fundamental para el crecimiento de la capital".

Los inmuebles provenientes del convenio se sumarán a la oferta municipal que para el periodo 2003-2011 tiene comprometidas 59.000 viviendas, de las que ya ha entregado, están en ejecución o con proyecto redactado 35.812.

De ellas, 12.511 son viviendas protegidas de iniciativa municipal en venta; 4.591 viviendas protegidas de iniciativa municipal en alquiler y 18.710 viviendas promovidas por el sector privado y cooperativo. ASPRIMA, creada en 1976, es una organización empresarial, independiente, cuyo fin esencial es actuar en defensa de los intereses profesionales de las empresas inmobiliarias.

Actualmente está constituida por 265 grupos inmobiliarios que representan a más de 600 empresas con actividad en los municipios madrileños.