Cumbre europea

Zapatero pide a la UE un "esfuerzo mayor por el empleo"

El presidente subraya la "amplia experiencia" española en ese campo en la cumbre social. Los 27 anteponen la reforma del sistema financiero a nuevos planes de estímulo. Alemania amenaza con bloquear un aumento del gasto

Celestino Corbacho, ministro de Trabajo y José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno
Celestino Corbacho, ministro de Trabajo y José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno

El jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha reivindicado hoy ante sindicatos y empresarios europeos el valor del diálogo social para salir de la crisis e instó a la UE a dar prioridad ahora a las políticas de empleo y de protección social. En rueda de prensa tras concluir la Cumbre social tripartita que reunió en Bruselas a los agentes sociales y a las instituciones comunitarias, el ministro de Trabajo español, Celestino Corbacho, explicó la posición española y consideró que Europa debería hacer "un esfuerzo mayor por el empleo".

Hasta el momento, ha señalado, la UE ha tomado muchas medidas dirigidas al "corazón" del problema, el sistema financiero, y a flexibilizar el pacto de estabilidad para permitir que los Estados adopten políticas activas aumentando su déficit público, pero "esa crisis, que hace siete meses era financiera, hoy es una crisis económica y tiene una repercusión directa sobre el empleo".

Zapatero ha subrayado el valor de la concertación y del diálogo social, y ha resaltado la "amplia experiencia" española en ese campo al tiempo que instaba a los socios comunitarios a liderar una acción conjunta para salir de la crisis. No obstante, en la rueda de prensa Corbacho no ha avanzado ninguna de las medidas laborales que podría impulsar la UE y prefirió esperar al diálogo abierto de cara a la cumbre de Praga.

Fondos y ayudas

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea pedirán durante la tradicional cumbre de primavera que hoy comienza en Bruselas que se dé prioridad a la reforma de la arquitectura financiera internacional y no a la puesta en marcha de una segunda ronda de planes de estímulo económico para combatir la recesión, como reclama Estados Unidos. De hecho, la propia canciller alemana, Angela Merkel, ha amenazado con bloquear cualquier aumento del gasto y ha advertido de lo "peligroso" que resultarían las contradicciones transatlánticas a este respecto. "Alemania sólo apoyará medidas que se refieran a proyectos quecomiencen en 2009 o en 2010, no si se trata de respaldar iniciativas arealizar en 2013, cuando la crisis esté más que resuelta", ha subrayadola canciller en una declaración ante el Bundestag (cámara baja) previaa la cumbre.

De cara a la cita de esta tarde, los 27 pedirán que se dupliquen los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI), hasta alcanzar los 500.000 millones de dólares, para que este órgano pueda ayudar más rápidamente a los países con problemas. De esta cantidad, los Estados miembros están dispuestos a aportar entre75.000 y 100.000 millones, según se recoge en el borrador deconclusiones de la cumbre. Precisamente hoy, esta institución ha hecho público un informe en el que baja sus previsiones para las economías desarrolladas en 2009.

Dinero para proyectos inmediatos

Los planes de estímulo adoptados por los países de la UE, sumados al aumento del gasto público para pagar las prestaciones por desempleo, equivalen al 3,3% del PIB comunitario, es decir, más de 400.000 millones de euros, según se destaca en el borrador de conclusiones.

"Aunque los efectos positivos tardarán en notarse en la economía, la magnitud del esfuerzo presupuestario generará nuevas inversiones, impulsará la demanda y creará empleo", subraya el texto. Lo que nuestros ciudadanos necesitan ahora no son palabras sino acciones", dijo este miércoles en la misma línea el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Ayuda a los países del Este

Por otra parte y ante la amenaza de una crisis asiática en la Europa del Este, los líderes europeos expresarán además su disposición a aumentar el tamaño del fondo de 25.000 millones de euros para acudir al rescate de estos países. Hasta ahora este fondo se ha utilizado para ayudar a Hungría y Letonia en cooperación con el FMI, mientras Rumanía ha pedido también auxilio.

La Comisión sostiene que el fondo, cuya dotación ya se duplicó el año pasado, todavía tiene recursos suficientes, pero los líderes de la UE pedirán al Ejecutivo comunitario y a sus ministros de Economía "considerar rápidamente la posibilidad de aumentar el mecanismo de ayuda financiera a la balanza de pagos", aunque sin especificar cifras. Los líderes europeos ya rechazaron en la cumbre extraordinaria del 1 de marzo poner en marcha un plan de ayuda a los países del Este de 190.000 millones de euros, tal y como pedía Hungría, y se comprometieron a ayudar a los países con problemas pero "caso por caso".

Las medidas que adopten entre hoy y mañana los países contra la crisis deben evitar el proteccionismo y la discriminación de productos y servicios de otros Estados miembros. Asimismo, se pedirá a los Gobiernos que presenten "lo antes posible" estrategias de salida que permitan "devolver los déficits públicos lo antes posible a posiciones compatibles con una hacienda pública sostenible".

Los jefes de Estado y de Gobierno tratarán de cerrar también un acuerdo sobre los 5.000 millones de euros extra del presupuesto comunitario que Barroso quiere movilizar como aportación de la UE contra la recesión. Este dinero se dedicaría a proyectos de energía y banda ancha. Pero los Gobiernos siguen sin ponerse de acuerdo sobre de dónde saldrá el dinero, sobre todo debido a las reticencias de Alemania, ni sobre la lista de proyectos.