Elecciones 2009

La crisis económica llega tarde a Euskadi, pero con crudeza

Industria y servicios se resienten pese al menor peso de la construcción.

Los efectos de la crisis en el País Vasco han llegado más tarde que al resto del Estado, pero con parecida intensidad. Los expedientes de regulación de empleo se multiplican, los concursos de acreedores suman cifras hasta ahora desconocidas y las producciones se paralizan. Las empresas de Euskadi, más vinculadas a la industria y al sector servicios que a la construcción, han aprendido de crisis anteriores pero no se libran de sus azotes.

Euskadi, es diferente'. Esta frase, extendida entre amplios sectores del nacionalismo, tiene su asunto. Es singular porque cuenta con una fiscalidad propia recientemente avalada por el Tribunal de Justicia de la UE tras varios años de litigios judiciales. Es distinta por un grado de autogobierno superior a muchas otras comunidades autónomas y por su estructura del PIB. Y, es diferente desgraciadamente, por la lacra del terrorismo, un capítulo con indudable impacto económico.

¿Pero es distinta la Comunidad Autónoma Vasca en lo que a los efectos de la crisis se refiere? Seguramente no. Si se atiende a las variables económicas que sirven para evaluar este tipo de situaciones, el paro aumenta sin cesar, la industria ya no soporta los aprietos, las entidades financieras, según aseguran los representantes empresariales, restringen el crédito y muchas sociedades han tenido que recorrer el camino hacia el juzgado para, en algunos casos, intentar salvar parte de los muebles.

La siderurgia recorta la producción un 30% y la industria auxiliar del automóvil tiene que echar el freno

Unos datos tozudos

El temporal económico ha llegado a Euskadi más tarde que al resto del Estado por el menor peso de la construcción en el tejido productivo. Sin embargo, desde el Ejecutivo de Vitoria, que quizás tardó más de la cuenta en reconocer la situación de crisis, se insiste en que la recuperación será más rápida.

Los datos, no obstante, son tozudos. En apenas tres meses el parón en la actividad productiva ha tocado los cimientos, por ejemplo, de la industria auxiliar del automóvil, uno de los sectores estratégicos de la industria vasca. La siderurgia sufre recortes de producción por encima del 30% y la máquina herramienta aguanta como puede 2008 para afrontar un 2009 con recorte de pedidos. Por su parte, la promoción inmobiliaria se ha paralizado y sólo la obra pública permite sostener a algunas sociedades. Los servicios, que se nutren del resto es otro de los sectores damnificados. El aprieto tiene referentes. Mondragón, el principal grupo industrial de Euskadi, ha pedido a sus empresas ajustarse el cinturón. Un reconocido sindicalista, ahora jubilado, asegura que cuando algunos cooperativas decidieron bajarse el sueldo 'me di cuenta de que algo estaba pasando'.

En cambio, pese a la llegada de la crisis, los candidatos se afanan en los primeros días de campaña en aflorar más sus diferencias respecto al trato que merece la izquierda aberzale que a proponer medidas para evitar el parón económico. Es un signo más de que Euskadi es diferente.

Los expedientes de regulación de empleo se duplican

El número de expedientes de regulación de empleo (ERE) en Euskadi en 2008 casi se duplicaron respecto del ejercicio anterior afectando a cerca de 500 sociedades con un total de unos 13.000 trabajadores, según los datos hechos públicos por el Departamento de Trabajo del Gobierno vasco. La mayoría, de momento, han sido presentados con carácter temporal pero también un buen número de ellos supondrá la resolución de contratos. Las compañías vascas, aseguran fuentes empresariales, están más preparadas que en crisis anteriores y han aumentado su músculo, tanto financiero como productivo. Entre los ERE más conocidos y aprobados se encuentran los de Mercedes, Michelin o Sidenor o grupo CIE, entre otros. Entre los no aprobados el de Cegasa. Las centrales temen que tras las elecciones del próximo 1 de marzo se intensifiquen la presentación ante la autoridad laboral este tipo de expedientes.

Menos concursos de acreedores que en el resto del Estado

El número de empresas vascas que han recorrido el camino al juzgado para presentar concurso de acreedores fue en 2008 menor que en el resto del Estado, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, pero el doble al registrado un año antes. Así, a lo largo del pasado ejercicio la cifra de empresas en concurso (antigua suspensión de pagos) se elevó a 171, frente a las 2.902 del conjunto nacional. Este recurso a la protección judicial se intensificó en el último trimestre de 2008. De octubre a diciembre se solicitaron 52 concursos, de los cuales 49 fueron voluntarios y tres necesarios. La mayoría correspondieron a la industria (15) y la construcción (14).

En este último sector las deudas han sido más sonadas. Urazca acudió al juzgado con una deuda de unos 400 millones de euros, la mayor presentada hasta ahora en Euskadi, y la inmobiliaria Ereaga presentó concurso voluntario con otros 150 millones.