Laboral

Martinsa presenta un segundo ERE para prescindir de otros 298 trabajadores

Como estaba previsto, Martinsa Fadesa presentó ayer a los sindicatos una propuesta para llevar a cabo un segundo expediente de regulación de empleo (ERE), que, en este caso, supondría la salida de la plantilla de la sociedad de 298 trabajadores más, según confirmaron fuentes sindicales.

Dos de los tres administradores concursales de la compañía, Antonia Magdaleno y Antonio Moreno, fueron los encargados de explicar a la representación de los trabajadores los perfiles de este segundo expediente regulador, que justificaron por la reorientación de la compañía durante los próximos años a la gestión y venta de suelo y no al negocio de promoción inmobiliaria, más intensivo en mano de obra.

Según fuentes de la negociación, este segundo ajuste afectaría sobre todo a los trabajadores de la antigua Fadesa y, singularmente, a los del departamento de obras, que la empresa tiene la intención de desmantelar.

Por la vía rápida

Los portavoces de la inmobiliaria no detallaron los trabajadores que se verían afectados por esta nueva regulación durante la reunión de ayer, por lo que los sindicatos han solicitado una nueva reunión para el próximo jueves para estudiar la lista de potenciales afectados y negociar las condiciones de los despidos.

Fuentes sindicales mostraron ayer su disconformidad por el modo en que los administradores concursales han presentado este segundo ERE. 'Nos han dicho que sólo garantizan las mismas condiciones con los que se fueron los 234 empleados del primer ERE (36 días por año trabajo de indemnización) si lo aprobamos de forma inmediata y que, si no lo hacemos así, éstas podrían variar. Parece que quieren que lo respaldemos automáticamente, pero algo tendrá que decir el juez', recalcaba ayer un portavoz sindical.

De salir adelante, Martinsa se desharía de dos de cada tres trabajadores que hoy tiene en plantilla y dejaría en nómina únicamente a 192 empleados.

De este modo, la inmobiliaria presidida por Fernando Martín, que se encuentra inmersa en un concurso de acreedores, habría reducido su plantilla en un 78% desde que se declarara insolvente allá por el mes de julio, de 880 a 192 trabajadores.