Capital

Brufau descarta la nacionalización de Repsol en Libia

El presidente de Repsol, Antoni Brufau, subrayó hoy que no teme una nacionalización de la actividad de su empresa en Libia, porque las autoridades de este país le han garantizado que no existen planes en este sentido y que las declaraciones de Muamar Gadafi eran sólo "una reflexión".

Brufau, que acompaña al Rey de España en su primera visita oficial a Libia, afirmó, al ser preguntado por una posible entrada del Gobierno libio en el capital de Repsol, que no le corresponde decidir a él, sino a los propietarios de las acciones en venta, si bien expuso un conjunto de argumentos por los que esta hipótesis resultaría a su juicio positiva para la empresa.

Así, precisó que contar con el Gobierno libio en el accionariado significaría dar entrada en el capital al país donde más barriles produce la compañía, con una "historia jurídica de estabilidad, de comunión o comunicación entre las dos partes", y supondría además "un 'plus', porque habría siempre un seguro valor añadido" al disponer de un socio con las reservas petrolíferas de Libia.

En cuanto a las advertencias de Gadafi sobre la posible conveniencia de nacionalizar las petroleras extranjeras si el precio del barril no alcanza los 100 dólares, que anoche reiteró en la cena ofrecida en honor del Rey, Brufau aseguró que no extrae de las palabras del líder libio "en absoluto" la conclusión de que prepare "un proceso de nacionalización, ni muchísimo menos".

Durante la cena, tanto el presidente de la petrolera libia NOC como los ministros de Industria y Obras Públicas le trasladaron su "absoluta confianza" en que era "nada más que una reflexión" en voz alta de Gadafi, insistió Brufau, y recordó que Repsol renegoció una ampliación de sus contratos en Libia hasta 2032 hace tres meses sin que recibir "la más mínima presión" o amenaza de nacionalización.

En todo caso, el presidente de Repsol dejó claras sus discrepancias con la reflexión de Gadafi y argumentó, en sentido contrario, que una nacionalización no garantiza subidas en el precio del crudo, porque el petróleo mundial ya está en un 80 por ciento en manos públicas -citó los casos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Venezuela- "y el precio está donde está".

Según los datos proporcionados por Brufau, Repsol produce en este país magrebí más de 300.000 barriles al día, de los que entrega más del 80 por ciento al Estado libio en concepto de impuestos.