Acuerdo

Las tres corporaciones de auditores sellan la paz y trabajarán de manera conjunta

Los profesionales de la auditoría de cuentas dieron ayer un paso para acercar posturas. Durante años las tres corporaciones de auditores (Consejo General de Colegios de Economistas, Consejo Superior de Colegios de Titulares Mercantiles e Instituto de Censores Jurados de Cuentas) han mantenido discrepancias que les han mantenido alejados y en ocasiones, claramente enfrentados.

Sin embargo, los presidentes de las tres corporaciones, Valentí Pich, por los economistas, Lorenzo Lara, por los titulados mercantiles, y Rafael Cámara, por el Instituto de Censores Jurados de Cuentas, sellaron ayer un acuerdo para trabajar conjuntamente 'en la mejora e impulso de la auditoría de cuentas ante los importantes retos' que se presentan para la profesión.

El acuerdo contempla la creación de una comisión mixta, integrada por los presidentes de las tres corporaciones, que se encargará de analizar entre otras cuestiones la transposición de la directiva comunitaria que se encuentra aún pendiente. Además, esta comisión llevará a cabo acciones concertadas de comunicación externa e interna y se encargará de organizar y coordinar actividades institucionales de divulgación y formación de sus profesionales.

La actuación conjunta también abarcará otras áreas de actividad como el grupo de trabajo de las Normas Técnicas de Auditoría, que funciona desde hace unos años con el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC); el control de calidad que ejercen las corporaciones sobre las auditorías de cuentas; y el tribunal del examen de acceso al Registro Oficial de Auditores de Cuentas (ROAC).

En una nota conjunta los auditores señalaron que el acuerdo 'supone abrir una vía para mejorar la colaboración entre las tres corporaciones en la defensa de la auditoría de cuentas, cuya actuación es esencial para garantizar la confianza en la información financiera que utilizan los mercados y los usuarios en general'. Los tres presidentes aseguraron que se abre 'una nueva etapa con la unidad de acción como seña de identidad para conseguir un mayor protagonismo' de la profesión.