Diario de a bordo

Curas con severos efectos secundarios

Los planes de rescate no devuelven la calma.

Hace muchos siglos los árabes conocían un compuesto que se conocía como altutiyá y que se utilizaba para enfermedades de los ojos. Con el paso del tiempo y ante la falta de remedios de la época, la 'altutiyá' empezó a ser utilizada para otras cosas y al final se convirtió en el típico remedio universal que posiblemente no sirviera para nada. En épocas posteriores el vocablo árabe se transformo en el castellano atutía.

Tan famoso fue este remedio que cuando algo no se podía curar con nada, por mucho que se intentara, se empezó a decir 'no hay atutía' que cure esto o lo otro. Al final bastaba decir 'no hay atutía', para dejar claro que el asunto no tenía remedio, y finalmente la frase empezó a pronunciarse por deformación como 'no hay tu tía'.

Como vemos, el origen de esta expresión que a primera vista podría parecer vulgar si no se conoce su verdadero significado, es lo de más curioso y antiguo y de vulgar no tiene nada. Esta semana hemos visto en las Bolsas que no hay tu tía. No hay forma de que suban. La temporada de resultados ha empezado y lo ha hecho con mal pie. Muy pocas noticias buenas se han visto. Las únicas eran planes de rescate a diestro y siniestro.

Los CDS de la deuda soberana se han disparado esta semana

Este tipo de medidas son como una de esas curas con cierto porcentaje de éxito. Pueden salvar la vida de una persona, pero a veces desgraciadamente no funcionan y en otras causan efectos secundarios muy duros. Esperemos que al menos este enorme esfuerzo de los gobiernos no sea como la altutiya y este sí lo cure todo.

Estos efectos secundarios ya se están viendo, de momento en medida moderada, y no peligrosa aún, pero a vigilar. En Irlanda, el Credit Default Swaps se dispara a 257,2. Es decir, para asegurarse contra la quiebra de la deuda del Estado de Irlanda, hay que pagar al año 257.200 euros por cada 10 millones, lo cual es una prima altísima para un país de la UE.

El Credit Default Swap de la deuda del Estado alemán se va a máximos históricos, eso sí a sólo 53,4 puntos. Y nuestro propio Credit Default Swaps para la deuda del Tesoro se dispara al alza hasta 137 puntos.

Estamos en la situación más grave económica que hemos visto nunca en toda nuestra generación. Y encima en tendencia bajista. Es mejor olvidarse del mercado por completo. Los rebotes son peligrosos mientras no se vea claro que todo ha terminado. No hay comparaciones válidas con otras situaciones.

Los especialistas en cálculos de liquidez confirman que la ausencia de dinero corporativo en el último rebote ha sido muy destacada. Mientras no se vea a las manos fuertes comprar el mercado sigue peligroso.

El futuro del mini-S&P 500, indicado arriba, sigue siendo el índice de referencia a nivel mundial. A pesar de la amplitud del rebote, no ha llegado ni al 32,8 % de Fibonacci de la bajada previa, que técnicamente no es gran cosa, y tras la dura caída semanal, dicho rebote está liquidado por completo. La zona de soportes en el entorno 800 es muy peligrosa. Si la pierde, lo normal es que se vaya a 740 arrastrándonos a todos con él. Por encima debe superar al menos los 865 para dar un respiro.