Para invertir

Un rebote difícil de mantener pese al 'efecto Obama'

Los expertos no descartan más repuntes hasta la investidura del nuevo presidente de EE UU, pero temen la temporada de resultados.

El año nuevo ha traído esperanzas renovadas a los inversores. El buen tono de las primeras sesiones del ejercicio, al calor de la expectativa suscitada por los planes de estímulo anunciados en EE UU y Alemania, ha hecho a muchos soñar con un rebote más prolongado. Con el arranque de 2009 la Bolsa española llegó a sumar el 5,7% en tres días pero pronto, la llegada de noticias negativas en el terreno político -tensiones en Oriente Próximo, Rusia y Ucrania-, económico y empresarial frenaron el ánimo comprador. El balance, pese a todo, aún es positivo y pese a la caída del 0,96% el viernes el Ibex todavía sube del 1,99% en el ejercicio, una cifra que asciende a un 17,6% si uno contabiliza la recuperación del mercado desde los mínimos de noviembre. ¿Se puede prolongar aún más la recuperación?

Los expertos no se atreven a dar una respuesta clara pero abunda cierto optimismo. 'En el corto plazo tengo esperanzas de que la Bolsa aguante con pequeños catalizadores como la investidura de Obama. El único argumento real a favor de la Bolsa es que está sobrevendida y el mercado puede barajar una mejoría económica en la segunda parte del año gracias a los planes de estímulo', comenta Nicolás López, director de análisis de M&G Valores. 'El rally puede durar unas semanas más mientras Obama vaya concretando y cuantificando sus planes. La Bolsa ha mostrado solidez estos días pese al flujo de noticias negativas. La reestructuración de las carteras, actualmente con un porcentaje muy elevado en activos monetarios, y el pago de dividendos de muchas empresas cotizadas también puede animar. Cuando entremos en la temporada de resultados todo puede cambiar ya que es muy factible que muchas empresas den sorpresas negativas', explica Juan José Fernández-Figares, jefe de análisis de Link.

La delicada situación económica actual hace prever estrategias más conservadoras por parte de las compañías y numerosas revisiones a la baja de estimaciones de resultados para este ejercicio, algo que ya se ha empezado a ver esta misma semana en empresas emblemáticas como Renault, Time Warner, Alcoa, Intel o Wal-Mart. Los resultados auditados de 2008 pueden resultar, además, peores de lo previsto si las empresas optan por la prudencia para que el año que viene las comparaciones no sean tan desastrosas. 'No descartamos que algunas empresas aprovechen que sus valores han sido duramente castigados para sanear sus balances a cargo de los resultados de 2008, lo que supondría penalizar los mismos', añade Fernández-Figares.

Se esperan, por tanto, malas noticias del terreno empresarial que se unirán previsiblemente a una batería de indicadores económicos muy débiles durante los primeros meses del año ya que tanto las medidas adoptadas a nivel mundial por parte de los diferentes gobiernos, así como las bajadas de tipos de interés tardarán un tiempo en reflejarse en la economía real. Los datos de empleo publicados el viernes en EE UU fueron un claro ejemplo al constatarse la destrucción de 524.000 puestos de trabajo y el incremento de la tasa de paro hasta el 7,2%. Pero no ha sido lo único malo de la semana, los inversores también han tenido que digerir la escalada del paro en España a máximos de 12 años, el aumento de desempleo en Alemania por primera vez en 33 meses o la previsión de un déficit de 1,2 billones de dólares para EE UU este año, entre otras noticias.

La Bolsa se encuentra, por tanto, ante un escenario incierto que dificultará un cambio de tendencia rápido. 'El revulsivo para que el rebote continúe de forma sostenida es que los planes de estímulo empiecen a dar frutos en la economía y los resultados. Aún es prematuro', comenta Pablo García, de Oddo Securities. 'Es un rebote técnico y lógico en cualquier mercado bajista. Podría continuar. Se ha visto cierto apetito de los inversores por los valores más castigados pero noticias negativas como el fraude contable de la empresa india Satyam desinflan las expectativas y pesan en los ánimos. Es importante que estas noticias desaparezcan', comenta Antonia Conde, de Renta 4.

El proceso de desapalancamiento de los hedge funds y el continuo goteo de reembolsos son otros factores negativos que pueden incidir negativamente en la evolución de la Bolsa en el corto y medio plazo. 'Es un riesgo real porque son fondos muy apalancados', comenta García. Otros, sin embargo, creen que lo peor ha pasado ya y aunque nadie se atreve a cuantificar en cifras el volumen de reembolsos o ventas pendiente, algunos no descartan que sea un proceso compatible con un rebote. 'En el caso español los que han querido vender ya lo han hecho y los que han permanecido son inversores a largo plazo. El proceso de desapalancamiento sí va a afectar a nivel global. Es un lastre pero no impedirá subidas si mejoran las expectativas', comenta Víctor Alvargonzález, de Profim.

La amenaza de recesión con el fantasma de la deflación merodeando pinta un escenario muy complejo para este ejercicio. El mejor escenario posible se daría si las medidas adoptadas a nivel mundial logran realmente evitar esa temida caída sostenida de precios, frenar el deterioro y reactivar las economías desarrolladas. Circunstancias que de darse facilitarían una recuperación lenta de los mercados.

'Para que la Bolsa suba de forma consistente se deben dar varios factores. La estabilización de los precios de la vivienda en Estados Unidos, la normalización del sistema financiero y el funcionamiento de los mercados. Es necesario que los movimientos empresariales y las opas regresen. La buena noticia es que otro requisito clave, la aparición de un liderazgo fuerte, ya se ha dado gracias al equipo que forman Obama y Bernanke', añade Alvargonzález, de Profim. Objetivos que aún parecen difíciles de conquistar. Requerirán más tiempo.

Por tanto, los expertos advierten que aunque el rebote puede prolongarse algo, las caídas e incluso nuevos mínimos tampoco se pueden descartar si el sentimiento del mercado empeora cuando comience la temporada de resultados o si los indicadores económicos se deterioran más de lo esperado. Y es que el consenso espera que se evite una depresión profunda pero ningún experto descarta del todo este escenario. Si resulta que a pesar de los esfuerzos de las autoridades el flujo de noticias económicas y empresariales en vez de mejorar empeora, lo que termina desembocando en más quiebras de entidades financieras y empresas, la Bolsa podría retomar con fuerza la tendencia bajista e incluso caer por debajo de los mínimos del ejercicio pasado. Al final, la clave está en saber si las caídas acumuladas reflejan en exceso el recorte de beneficios que afrontan las empresas o si por el contrario aún no recogen el peor de los escenarios posibles. En el ciclo actual los beneficios empresariales en Europa han caído un 10% desde máximos, según Merrill Lynch. 'Si nos enfrentamos a una recesión normal los beneficios empresariales pueden caer otro 25% en 2009. Si la recesión es más grave las caídas serán superiores'.

La buena noticia es que la mayoría de los expertos piensa que la economía de EE UU se recuperará en la segunda mitad del año. El mercado confía en el próximo presidente de EE UU y en las actuaciones de la Reserva Federal. Europa tardará más en salir del bache ante la falta de liderazgo pero si EE UU recupera las mejoras llegarán antes.

La importancia de conservar los 9.300 puntos

Los analistas técnicos no parecen ponerse de acuerdo sobre el rumbo que tomará la Bolsa española. El rebote del 17,6% desde los mínimos de noviembre hace que muchos vean indicios de agotamiento. La clave para que pueda mantener el buen tono es que no pierda los 9.000 puntos aunque el primer soporte lo tiene en 9.300.

'La estructura es de rebote dentro de una tendencia bajista. La Bolsa tiene un buen soporte en los 9.300 puntos. Ahí intentará hacer otro rebote para luego seguir a la baja. Espero recortes la próxima semana y veo que de aquí a febrero vuelva a los 8.000 puntos', comenta Pepa Montes, de Finantia Sofintec. 'Hay que vigilar los 9.330 puntos ya que ese es el primer soporte cuya vulneración tendría implicaciones correctivas bajistas. La tendencia a medio plazo sigue siendo lateral dentro de un amplio rango entre 9.900 y 7.800', explica Javier Agrela, de Banco Urquijo.

Otros, sin embargo, mantienen una visión más optimista. 'Si el Ibex no pierde la zona de 9.000 puntos no estaría herido de muerte. Ahora tiene una buena estructura siempre que mantenga esos puntos. Creo que un rango entre los 11.000 y 12.000 puntos es un objetivo a conseguir en el primer trimestre', explica Eduardo Faus, de Renta 4. Lo que todos tienen claro es que de momento no habrá un cambio de tendencia. 'Eso no lo contemplo hasta el segundo semestre cuando los datos macroeconómicos se estabilicen', explica Oscar Germade, de Cortal Consors. 'Entretanto no descarto un rebote hasta los 10.500 u 11.000 puntos para luego entrar en un rango lateral amplio entre 1.000 y 1.500 puntos', añade.

Algunas pistas

Invertir en Bolsa este año parece una actividad reservada para los más valientes. Los expertos aconsejan prudencia y advierten que nos enfrentamos a otro año volátil. Por ello, la mayoría aconseja ir tomando posiciones de manera gradual y no tratar de ser el primero en anticipar las subidas.

Defensivos. En un escenario en el que no se esperan rentabilidades muy importantes, los expertos apuestan especialmente por empresas con un perfil más defensivo y con visibilidad de resultados.

Diversificación. Ante el panorama incierto que se avecina, especialmente para España, un país muy dependiente del sector inmobiliario, los analistas aconsejan empresas diversificadas y con presencia internacional que no dependan del ciclo económico español.

Dividendo. Los expertos prevén que las empresas mantengan sus políticas de retribución al accionista, por ello aquellas que ofrecen elevadas rentabilidades por dividendo están también entre las favoritas.

Tesorería. Las empresas con caja ganan puntos frente a las endeudadas en estos tiempos de crisis.