æscaron;ltima sesión del año

El Ibex echa el cierre al peor año de su historia con una caída del 39,43%

La difícil situación del sector financiero y la crisis económica han puesto fin a cinco años de ganancias en las Bolsas. El 2008 pasará a la historia como el peor ejercicio del Ibex 35, que ha caído un 39,43% desde enero. El índice selectivo ha despedido la última jornada del año con un ascenso del 1,98%.

La Bolsa de Madrid, en la última sesión del año
La Bolsa de Madrid, en la última sesión del año

"No cabe duda alguna de que 2008 ha sido uno de los años más difíciles en la historia reciente del mercado de valores en términos de comportamiento, volatilidad e incertidumbre". Con esta frase resume Fidelity un ejercicio que ha sido devastador para las Bolsas. Un ejemplo de ello es la evolución del Ibex 35 en los últimos doce meses. El selectivo español ha perdido un 39,43% en el año, la mayor caída desde que se creó en 1992 y el peor comportamiento de la Bolsa española desde hace 135 años.

Aunque las previsiones a principios de enero no eran para tirar cohetes, si algo estaba claro es que nadie vio venir las dimensiones de la crisis. Los expertos esperaban que el Ibex 35 cerrara 2008 en torno a los 17.000 puntos. Nada más lejos de la realidad. El índice, que empezó el año en 15.182,3 puntos, lo ha despedido en los 9.195.

La Bolsa española no ha sido la única perjudicada por la inestabilidad y la incertidumbre de los mercados. El S&P 500 ha registrado pérdidas únicamente comparables con las de la Gran Depresión y la crisis del petróleo en 1974. Por su parte, en Europa, el mejor comportamiento lo ha registrado el Ftse 100 de Londres, que ha perdido un 31,97% desde enero. París y Fráncfort han caído un 42,70% y un 40,37% respectivamente. Las Bolsas mundiales han perdido 30 billones de dólares de capitalización, más que el PIB de EE UU y Europa juntos. En España, esta cifra ha sido de 338.000 millones de euros, equivalente a un 32% del PIB.

SACYR 2,70 -1,17%
IBEX 35 9.573,50 0,00%

En palabras de Antonio Zoido, presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), "dejamos atrás un año que pasará a la historia y se recordará como la más dura experiencia vivida por el sistema financiero mundial y el conjunto de la economía real a nivel global. 2008 ha puesto a prueba los fundamentos y valores de la economía de mercado, la confianza, credibilidad y solvencia del sistema financiero y ha llevado al límite a grandes instituciones financieras internacionales".

Grandes estafas -desde la protagonizada por el bróker de Société Générale, Jérôme Kerviel, hasta la más reciente de Bernard Madoff-; quiebras de entidades financieras de peso en Wall Street, como Lehman Brothers; o rescates de urgencia, como los de Citi o Fortis, han hecho de 2008 un año de cambios para un sistema financiero que ha provocado una sequía en el mercado del crédito y que intenta salir del bache a través de los planes estatales de ayuda a la banca.

La crisis financiera se ha trasladado inevitablemente a la economía real socavando la confianza empresarial y de las familias y, con ello, las decisiones de gasto en consumo y realimentando la espiral recesiva. Precisamente el deterioro de la economía global ha llevado a los bancos centrales a tomar medidas históricas de recortes de tipos de interés.

Fenosa: la excepción que confirma la regla

La ausencia de movimientos corporativos y de rumores de opa, impulso importante de cotizaciones en otros ejercicios, se ha dejado notar en la Bolsa en los últimos meses. Unión Fenosa es el único valor del selectivo Ibex que ha conseguido echar el cierre al año con ganancias. La eléctrica ha escapado de la quema que han sufrido los 34 valores restantes y todo gracias a que está inmerso en un movimiento corporativo. La venta de la participación de ACS en la compañía de Pedro López Jiménez ha servido de pilar a la escalada de sus acciones. Los títulos de Fenosa han cerrado el año con ganancias del 15,15%.

El resto de los valores ha sido incapaz de seguir este ritmo. Construcción, inmobiliaria y banca se han llevado la peor parte. La desaceleración del sector del ladrillo ha penalizado a estas compañías a pesar de la elevada diversificación de sus negocios, dando más peso en su cuenta de resultados a actividades concesionarias, de servicios o incluso energéticas. Así, Sacyr Vallehermoso se ha convertido en el farolillo rojo del selectivo con una caída del 74,34%. Acciona y Ferrovial le han seguido de cerca con descensos del 58,9% y del 59,3%, respectivamente.

Las inmobiliarias -que no están representadas en el Ibex- no levantan cabeza. El concurso de acreedores de algunas de las más importantes, como Martinsa Fadesa, y la situación difícil de otras muchas, como Colonial, Afirma o la que en otros tiempos fuera la mayor inmobiliaria de España, Metrovacesa, ha tenido su reflejo en la Bolsa.

Los bancos son otros de los perdedores del año. Las quiebras en la banca de inversión no han dejado indiferentes a los bancos comerciales. Muchos de los más significativos a este y al otro lado del Atlántico han tenido que aceptar la ayuda del Estado para salir al paso. Este ha sido el año en el que la banca española ha sacado pecho al tiempo que organismos internacionales elogiaban su modelo de negocio y el sistema de supervisión del Banco de España.

En este entorno, algunos bancos españoles han aprovechado el momento para salir de compras. Santander ha adquirido varias entidades que estaban pasando por apuros: Alliance & Lecister y Bradford & Bringley. Además, las entidades españolas han reiterado su compromiso con los accionistas sin ceder un céntimo de sus dividendos. A pesar de ello, sus cotizaciones se han visto penalizadas, algo menos que el resto de Europa -el sector bancario del Euro Stoxx 600 es el peor del año con un recorte del 65%-. Las acciones de Santander y BBVA han despedido el año con descensos de alrededor del 50%.

Cuando predecir se hace imposible: Perspectivas para 2009

Si algo parece estar claro es que con un PER (número de veces que el beneficio está contenido en el precio) del Ibex en su nivel más bajo en tres décadas, la Bolsa española está barata. Pero no es menos cierto que en estos tiempos marcados por la volatilidad y el alcance de una crisis global, elegir con cautela donde invertir los ahorros es más importante que nunca.

"Reiteramos que el fondo del mercado es positivo y que la renta variable se constituye como una de las mejores alternativas de inversión con una visión de medio plazo y en un entorno de agresivas bajadas de tipos de interés. Eso sí, siendo muy selectivos y asumiendo que las múltiples medidas de estímulo económico que se están aplicando (y las que se van a aplicar), tanto de política monetaria como fiscal, vayan haciendo su efecto en la economía real", señalan los expertos de Renta 4 en su informe Estrategia 2009.

Y es que, en palabras de UBS, "en medio de una fuerte ralentización del crecimiento, preferimos los sectores defensivos por su menor exposición al riesgo del ciclo económico. Esperamos que los beneficios sean más estables en los sectores de salud, bienes de consumo básico, telecomunicaciones y, en menor medida, servicios públicos". Asimismo, la firma de análisis también espera que los títulos de gran capitalización sean más rentables que los de menor tamaño en esta fase de los ciclos económicos y del mercado de renta variable, "especialmente considerando su atractiva valoración y las ventajas de su relativa estabilidad de beneficios".

Para Credit Suisse, la clave para afrontar 2009 es invertir diversificando los riesgos, completando la cartera con renta variable seleccionada, oro y bonos indexados a la inflación. Estos expertos recomiendan títulos defensivos, resistentes a una larga recesión, pero que al mismo tiempo deberían registrar un rendimiento positivo en caso de una recuperación.

Cautela y diversificación. Con estas dos palabras resume Fidelity el lema para los inversores en 2009. "En vista de retornos atractivos en el mercado de renta fija y un posible 'rally' de mercado bajista en las clases de activos de mayor riesgo, la mejor manera de protegerse contra las fluctuaciones imprevistas será invirtiendo en carteras moderadas", añaden.