EDITORIAL

'Operación Chamartín'

Hace la friolera de 15 años se planteó en Madrid un ambicioso proyecto inmobiliario, que consistía en la prolongación del Paseo de la Castellana. El plan, conocido como operación Chamartín, contemplaba la construcción de 16.000 viviendas, hoteles, centros comerciales y edificios de oficinas. Un nueva ciudad, en suma. Ayer, y tras múltiples intentos fallidos, volvió a ponerse en marcha. Al menos, desde el punto de vista político, pues el Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid se comprometieron a iniciarla en 2010. En épocas de crisis, el anuncio de una inversión de 11.000 millones, con su impacto en el empleo, ha de ser saludada con aplausos. No obstante, convendría despejar a la mayor brevedad posible aspectos que han quedado en el aire, como el respaldo formal de la Comunidad de Madrid o las ya históricas reivindicaciones de los antiguos dueños de suelo expropiado en la zona afectada por esta operación.