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Un peso pesado de Wall Street, detenido por fraude masivo

Bernard Madoff confiesa haber perdido más de 37.000 millones de euros.

Bernard Madoff tiene un nombre apropiado para ser protagonista de una ópera. Desde el jueves su historia es además digna de la música de Richard Wagner.

Madoff, de 70 años, un respetado y admirado intermediario e inversor de Wall Street ha sido acusado el jueves por el FBI y la SEC, el regulador de los mercados de EE UU, de perpetrar el que se cree que es el mayor fraude de la historia del país. Se trata de una estafa hecha por una firma inversora de Madoff que a principio de año dijo a la SEC que gestionaba 17.000 millones de dólares (12.730 millones de euros) y que ahora puede acumular pérdidas de 50.000 millones de dólares (37.536 millones de euros).

Es lo que explica el agente del FBI Theodore Cacioppi en su informe sobre un caso cuyas graves consecuencias aún se desconocen y que puede afectar a un gran número de entidades de inversión de Europa y Estados Unidos. Además de suponer un nuevo foco de desconfianza sobre los mercados en general y sobre los hedge funds en particular.

Madoff es el dueño de una gran firma de intermediación en Wall Street que fundó en los años sesenta con los ahorros conseguidos con un trabajo de salvavidas en una playa, Bernard Madoff Investment Securities. Madoff, de hecho, llegó a presidir el consejo de administración de Nasdaq, y en Europa era una celebridad.

Además del negocio de intermediación, Madoff tenía una gestora de inversión, localizada según el informe de Cacioppi en una oficina distinta al resto de la firma, y sólo la gestionaba él. Estaba bajo llave sin que nadie tuviera acceso a sus informes. Según los empleados, la información que salía de esa oficina era 'críptica'.

Aksia, una consultora de hedge funds, había levantado sospechas sobre la entidad y había hecho saber que el auditor, Friehling & Horowitz, era una firma con tres empleados.

El informe del FBI detalla que el martes, Madoff dijo que iba a repartir los bonus del año, dos meses antes de lo normal. El miércoles, dos ejecutivos séniors -se especula que sus hijos Mark y Andrew- se reunieron con él en su despacho para pedirle explicaciones y los problemas para devolver 7.000 millones a inversores que se lo estaban pidiendo, algo que el inversor había confesado días antes.

Madoff dijo que no podía contarles nada en la oficina 'porque no sabría si podría contenerse', y pidió que se reunieran en su casa de Manhattan. Allí confesó que la gestión de sus inversiones era un fraude piramidal. Según Cacioppi, Madoff confesó que todo era 'una gran mentira' y 'un esquema de tipo Ponzi'. El gestor informaba a sus inversores de retornos de más del 10% como media, pero lo que hacía era suplir las pérdidas de las inversiones pagando a los inversores antiguos con el capital de los nuevos.

A sus hijos les dijo que las pérdidas podrían sumar 50.000 millones, y ayer se especulaba que, gracias a sus conexiones con banqueros europeos y americanos, se podría haber apalancado. Los damnificados son hedge funds, organizaciones caritativas, bancos o inversores particulares.

'Estoy acabado' , confesó antes de decir que quería pagar los bonus antes de entregarse. Cacioppi se presentó al día siguiente en su casa, presuntamente avisado por los hijos de Madoff. El agente le dijo: 'estamos aquí para encontrar una explicación'. Pero Madoff fue inequívoco. 'No hay nada inocente. He pagado a inversores con dinero que no existía', explicó para luego aclarar que esperaba ir a la cárcel. Su delito tiene una pena de 20 años.

Madoff no ha clamado su inocencia y aún está en libertad porque ha pagado una fianza de 10 millones hipotecando su casa.

En EE UU los inversores y la SEC están en estado de shock. Para los reguladores es un fallo más a contar en su haber porque ahora todo el mundo cree que si los clientes no hubieran empezado a pedir su dinero, como lo están pidiendo en todos los hedge funds, el fraude podría haber continuado durante años.

Efectos en España a través de la industria de 'hedge funds'

El posible fraude por el que fue detenido Bernard Madoff puede suponer un nuevo varapalo para la industria de hedge funds, gravemente herida por la crisis crediticia, y a través de dicha industria tendrá efectos en el mercado español. La cadena de televisión CNBC citaba ayer entre las muchas entidades afectadas a Optimal, filial de Banco Santander, que no hizo comentarios al respecto. 'No tenemos mucha información', comentaba otro operador, 'pero indudablemente tendrá impacto en España a través de los fondos que invierten en hedge funds y de las entidades de banca privada'.

En todo caso, el impacto va a ser limitado porque en las carteras de fondos de fondos diversificadas el peso de los hedge funds era de un máximo del 10%. 'No es comparable con Lehman, pero es un problema más para la industria'. Según Bloomberg, los hedge funds podrían haber perdido 10.000 millones de dólares. Uno de los perdedores sería Fairfield Greenwich, o Kingate Management. Reuters citó a Pioneer Investments y a Benedict Hentsch, un banco privado suizo, con una exposición de 56 millones.